David Reynoso Rivera Río

En la semana anterior, me permití abordar un poco sobre la euforia de las candidaturas independientes rumbo a la elección del próximo año. En esa misma tesitura hoy me permito abordar uno de los temas más relevantes en cuanto a la sucesión presidencial, específicamente la elección del candidato del Partido Revolucionario Institucional y la intervención del Presidente Enrique Peña Nieto.

Mucho se ha especulado sobre la manera en la que el PRI seleccionará a su candidato, desde su pasada Asamblea Nacional modificó sus documentos básicos a efecto de que inclusive algún ciudadano no militante pudiera encabezar la máxima candidatura. Lo anterior, abrió paso a la especulación y colocó al secretario de Hacienda y Crédito Público, José Antonio Meade Kuribreña como aspirante y presidenciable.

De igual manera, Miguel Ángel Osorio Chong ha mantenido sus posibilidades de ser el candidato del PRI durante los ya casi seis años de gobierno al frente de una Secretaría de Gobernación que se ha convertido en una supersecretaría y ha lidiado con asuntos de gran trascendencia nacional, lo cual muestra que los retos de la Presidencia podrían ser fácilmente asimilados por el hidalguense. Por otra parte, en los últimos tres años el nombre del actual secretario de Educación, Aurelio Nuño ha cobrado relevancia y tras resolver conflictos magisteriales importantes se perfila como una carta del Ejecutivo en la candidatura presidencial.

Finalmente, los nombres de Enrique de la Madrid Cordero y José Narro Robles se han incorporado a las principales encuestas dado su capacidad y trayectoria, por lo que no dudaría que el PRI pueda considerarlos como serios aspirantes a la Presidencia o algún espacio en cualquiera de las cámaras del propio Congreso de la Unión. Todo esto, sin olvidar a perfiles como Manlio Fabio Beltrones o la propia Ivonne Ortega Pacheco que con su vasta trayectoria de partido pudieran también ser considerados como candidatos.

Tras lo anterior, podemos observar como existen cerca de siete nombres con posibilidades reales de obtener la candidatura a la presidencia por el aludido partido. Lo interesante de todo esto, será ver de qué manera influye el propio Presidente Enrique Peña Nieto ya que será la primera elección presidencial desde que el PRI recupera la Presidencia tras la derrota del 2000 y anteriormente se estilaba todo un ritual para anunciar al ungido por el propio Ejecutivo; mismo que se veía acompañado de eventos, señales, conferencias de prensas y giras nacionales en los meses de octubre, noviembre y diciembre del año previo a la elección.

Habrá que estar muy atentos ya que en los próximos meses se avecinan cambios importantes en los que habrá de definirse si habrá o no nuevo Procurador; si el que ocupe el cargo será parte de la transición hacia una Fiscalía; si alguno de los aspirantes ocupa la vacante del Banco de México, entre muchas otras cosas más que definitivamente darán mucho por escribir y platicar en este espacio.

Correo: davidreynoso@sapiensiuventus.com

Twitter: @davidrrr