La indefinición del Tratado de Libre Comercio y sus implicaciones para el sector automotriz tiene a todos los proveedores del ramo en estado de alerta, pero concientes de que las condiciones serán menos favorables que las que ahora rigen el mercado.

Así lo señaló el presidente del Grupo de Industriales de Aguascalientes, Salvador Alcalá Alba, quien subrayó que siempre será mejor tener un TLC, aún con mayores exigencias, que no tenerlo, pues en ese caso sobrevendría una desocupación masiva.

En entrevista, expuso que muchas de las industrias que trabajan básicamente para proveer al ramo automotriz se verían prácticamente paralizadas si los aranceles se determinan muy altos o de plano dejan de recibirse autos en Estados Unidos.

“Esto último es lo menos probable, sin embargo ante la falta de información y de avance concreto y claro en ese y otros temas, los industriales han entrado en nerviosismo y se plantean toda clase de escenarios a fin de no ser sorprendidos al momento de tomar decisiones”.

En ese sentido, recordó que los empresarios tienen como labor y responsabilidad buscar los caminos adecuados para que las empresas no se vean obligadas a desocupar gente; es un compromiso que se renueva diariamente.

Indicó que así como el compromiso de los empleados es trabajar, y lo tienen bien claro y lo cumplen, la responsabilidad del empresario es buscar que no falte el trabajo suficiente para darles ocupación.

En tal sentido, Alcalá Alba subrayó que la visión de los empleadores es que la industria es muy amplia, los campos de trabajo son grandes y los países a los que pueden exportar son igualmente innumerables, entonces se puede recurrir a ello para seguir saliendo a flote.

Aparte, los industriales tendrán que buscar otras fuentes de exportación o bien adecuar las empresas a lo nuevo que ellos desean, “probablemente se suspenda una línea de producción para poner en marcha otra, el caso es que el trabajo no se acabe ni se dejen de buscar nuevas oportunidades”.