Seis años de gobierno no dan derecho a acabar con trayectorias de esfuerzo y trabajo comercial de más de veinte años, ni a perjudicar la estabilidad de más de 55 hombres y mujeres de negocios que a su vez dan empleo a por lo menos 200 jefes de familia.

Tal fue la expresión de la representación de comerciantes de las inmediaciones de Segundo Anillo y antiguo Camino a San Ignacio al reiterar ayer su rechazo a la construcción de un paso a desnivel en ese crucero que, aseguraron, “es innecesario”.

En conferencia de prensa a las puertas de negociaciones que han funcionado en el sitio por periodos que van desde los 10 hasta los 33 años, con diferentes giros y que generan en promedio 4 empleos fijos, acusaron hostigamiento por parte de funcionarios estatales.

Asimismo, lamentaron que el Ejecutivo Estatal no los haya tomado en cuenta y, por el contrario, haya tomado y reiterado públicamente la decisión de ejecutar una obra “innecesaria, sólo para justificar presupuesto”, sin importarle el daño ecológico, moral y económico que está causando a decenas de aguascalentenses”.

El grupo de representantes encabezado por María del Rosario Hernández Rojano como vocera, así como Ana Méndez, Martha Gómez y Benjamín Hernández, entre otros, aseguraron que desde el pasado 21 de agosto han solicitado información, diálogo y comunicación con la autoridad estatal y han sido desoídos.

La única respuesta, ha sido el silencio así como la ignorancia de su representante en el Congreso, “el diputado Gustavo Báez, quien hace unos días ni siquiera sabía del proyecto y solicitó 36 horas para informarse, y ya han corrido 72”, aseguraron.

En ese contexto dejaron en claro que no quieren pleitos ni una guerra contra la autoridad, sino que respeten su entorno donde no es necesario un paso a desnivel, pues ahí ni siquiera hay tráfico y el sistema de semaforización funciona acorde a las necesidades viales.

Hernández Rojano sostuvo que “no hay un solo beneficiado por obras de pasos a desnivel en Aguascalientes”, en cambio, los saldos de obras de tal naturaleza son comercios en quiebra, empleos perdidos”, así como vialidades rápidas que en nada sirven a peatones, ciclistas, ni transporte colectivo.

Los comerciantes recordaron que están en espera de la respuesta del gobernador al pliego petitorio entregado hace semanas y que tal parece, ni siquiera ha leído.