Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores nuevamente nos encontramos con esta serie de entregas referentes a la reflexión analítica del proyecto de iniciativa para la Ley General de Aguas presentada por la Comisión de Medio Ambiente, Sustentabilidad, Cambio Climático y Recursos Naturales de la Cámara de Diputados. Recordándoles que más adelante entraremos a la que se está formulando por parte de la Comisión de Recursos Hidráulicos de Agua Potable y Saneamiento de la Cámara de Diputados. Vamos ahora con el Título Tercero, que comprende los derechos humanos asociados al agua, así como un recorrido por varios capítulos dado que se abordará la figura que incorpora esta iniciativa y que es el Consejo Regional de Cuenca del cual ya hice mención la semana pasada, así que esta columna no será suficiente para agotar esta figura y se concluirá la siguiente semana, les recuerdo que esta iniciativa comprende 14 títulos.

Comenzamos con el tema del Derecho humano al agua ya que la iniciativa pretende garantizar este derecho, tal es así que el artículo 17 establece: Es responsabilidad de la Federación, las entidades federativas y la Ciudad de México, los municipios y demarcaciones territoriales, así como las autoridades indígenas reconocidas constitucionalmente o por usos y costumbres en el ámbito de sus respectivas competencias, garantizar los derechos humanos al agua y saneamiento en forma suficiente, segura físicamente accesible, salubre, aceptable y asequible”, sin embargo esta redacción se contrapone con la fracción I) del artículo 18 de este proyecto de iniciativa, dado que indica que la suficiencia en “el abastecimiento de agua para cada persona debe ser continuo… según los estándares fijados por su respectivo Consejo Regional de Cuenca”, el cual no es una autoridad y por supuesto en ese mismo artículo existe esa contradicción, recordarán amables lectores que advertí que esta figura es de muy buena intención, se comprende pero no es la forma de considerarla como la más adecuada.

Más adelante el artículo 20 establece que: “las autoridades encargadas de la gestión y administración  de los recursos hídricos deberán garantizar una distribución equitativa del agua disponible”, lo cual se contrapone de nueva cuenta al párrafo sexto del artículo 27 constitucional, que indica que “el uso y aprovechamiento del agua… no podrá realizarse sino mediante concesiones otorgadas por el Ejecutivo Federal”. Pero además ¿Cuáles son esas autoridades? se desconoce que otras autoridades podrían garantizar la distribución equitativa de las aguas nacionales, la mención es abierta, adolece de precisión, aspecto que demanda una ley y estas figuras abiertas están presentes en este proyecto de iniciativa como podrán darse cuenta en esta y las siguientes entregas de mi columna.

Lo contradictorio e inconstitucional es reiterativo y lo volvemos a tener en el artículo 21 que hace referencia a aquellas personas que asuman funciones de autoridad, lo cual se contrapone con el orden jurídico no solo nacional sino internacional; en razón de que solo las autoridades legalmente constituidas pueden asumir funciones de autoridad, de lo contrario se estaría operando fuera de la ley, propiciando anarquía; el caso es delicado pues si el ciudadano que pretenda asumir la autoridad sin serlo, incurriría en usurpación de funciones. Destaca la fracción I) que se refiere a la “imposición de contribuciones”, lo cual es una facultad exclusiva de la Cámara de Diputados, ni senadores, titulares de los ejecutivos ya sea federal o estales pueden hacerlo, repito es facultad exclusiva de la Cámara de Diputados.

De nueva cuenta el artículo 23 reitera sobre las “personas que llevan a cabo funciones de autoridad”; al respecto debe comprenderse que en el preciso momento en que una persona física o moral asume como titular la toma decisiones de interés público, en ese momento se convierte en funcionario público independientemente de que reciba o no emolumentos, vale la pena revisar el artículo 1 de la Convención Interamericana contra la Corrupción, que forma parte de la  Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en los términos del artículo1 párrafo segundo y 133 constitucionales. Así tomando en cuenta que los funcionarios públicos también son ciudadanos esta confusión es consecuencia del malentendido de la ciudadanía y la actividad pública, en ocasiones perversamente encubierto en que optan por asumirse ciudadanos dada la mala reputación que se ha generado en torno a los partidos políticos o funcionarios de gobierno, vale la pena aclarar dicha simulación, además para que se pueda hablar de una auténtica y funcional gobernanza debe existir la corresponsabilidad.

Pasaremos ahora al tema de los denominados Consejos Regionales de Cuenca. Recuerden que al principio de esta columna les advertí que es un tema extenso y demandará más de una entrega, además de que se hace mención de dicha figura en diversos artículos motivo por el cual me desplazaré comentándolos independientemente del título, recordándoles que incluso ya he abordado algunos de esos artículos de este proyecto de iniciativa desde la columna de la semana pasada, ahora comenzaré por abordarlo, pero en la siguiente entrega concluiremos con ello, lo anterior, dada la limitación de espacio de esta colaboración.

Comencemos entonces con el artículo 25 el cual indica que: “serán las autoridades competentes para determinar la reserva de agua para la conservación de los ecosistemas”. Esos Consejos están formados por ciudadanos y autoridades que no son especificadas y conforme al artículo 112 del proyecto de iniciativa en donde, además, se les otorga la facultad de proponer y definir las políticas y estrategias para la gestión integral y sustentable de los recursos hídricos invadiendo de nueva cuenta la competencia del Ejecutivo Federal, conforme al párrafo sexto del artículo 27 Constitucional, vemos que desde ahí las cosas no van bien, y se requiere como lo advertí la semana pasada una revisión minuciosa basada en el derecho y en la propia experiencia de personas que han afrontado en carne propia los vericuetos de la deficiente forma de administrar el agua en México, además es importante no desgastar la valiosa participación de la sociedad civil organizada. La próxima semana continuamos analizando esta figura de los Consejos Regionales de Cuenca y la Nacional de Cuencas. Recuerden que debemos emprender acciones tendientes para que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

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