La Patrulla Naranja de Jesús María lleva a cabo un arduo trabajo en la protección y atención de las víctimas de violencia, así como en la prevención de futuros casos, cuya labor no solo se limita a la intervención inmediata, sino que también incluye la capacitación constante y el seguimiento continuo para garantizar que las víctimas se sientan protegidas y respaldadas en todo momento, afirmó el encargado, Lucio Martín Cervantes Delgado.
El funcionario municipal destacó la función primordial de la Patrulla Naranja, que se enfoca especialmente en brindar atención a las víctimas de violencia de género y familiar. Resaltó que, en los casos en los que intervienen, se esfuerzan por poner a disposición de la Fiscalía aquellos en los que existen elementos suficientes para proceder legalmente. En los casos donde no hay pruebas suficientes, se canalizan a las instancias correspondientes, como el DIF y la instancia de la mujer.
Indicó que, desde su implementación, la unidad ha atendido aproximadamente 1,100 reportes de violencia familiar y diversos tipos de violencia, no limitándose únicamente en contra de las mujeres, sino también abordando casos que afectan a menores de edad, a personas de la tercera edad y problemas vecinales.
Comentó que entre los tipos de violencia más recurrentes se encuentran la violencia familiar, la violencia contra la mujer y el maltrato a menores. Destacó que, en el caso de las mujeres, las edades más afectadas oscilan entre los 20 y los 50 años, mientras que, en los menores de edad, la problemática es más prevalente en aquellos de 12 años para abajo.
Al abordar el protocolo de actuación, enfatizó la importancia de valorar cada situación de manera cuidadosa al llegar al domicilio de la víctima. “Si el agresor está presente, se procede a separarlo inmediatamente de la víctima, asegurándolo y convenciendo a esta última de la importancia de presentar una denuncia. Además, se proporciona información sobre sus derechos y se le orienta sobre las instituciones de ayuda disponibles”.