Marlen Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-Los campos petroleros y las refinerías de Pemex colocan a México como el quinto país con mayores emisiones de dióxido de azufre (SO2), un contaminante del aire que genera graves problemas de salud, de acuerdo con un ranking de Greenpeace.
La organización ambientalista internacional estimó en su reporte más reciente que durante el 2019 México emitió alrededor de mil 873 kilotones de SO2 al ambiente, el 6.5 por ciento de las emisiones globales de dióxido de azufre y el equivalente a 2.3 veces lo que genera Estados Unidos.
En su conjunto, la industria del petróleo y gas fue responsable del 90 por ciento de las emisiones de México.
“Los campos petrolíferos en México se encuentran entre los puntos críticos más grandes del mundo. Los dos puntos calientes en Cantarell y Reforma, por sí solos, representan aproximadamente el 48 por ciento de las emisiones”, señala Greenpeace.
Los campos Cantarell y Reforma registraron emisiones por 482 y 415 kilotones, respectivamente, y se ubicaron como el quinto y el séptimo punto más contaminantes a nivel global.
Los otros puntos críticos de emisión de SO2 en México son la refinería de Tula, con 200 kilotones de emisiones, y la central eléctrica de Tuxpan, con 130.
Greenpeace resaltó en su estudio que mientras que a nivel global se redujeron las emisiones de SO2 en 6.2 por ciento respecto al 2018, gracias al esfuerzo de varios países por reducir la contaminación al ambiente, México elevó su producción en 3.5 por ciento.
Estimó que las emisiones de México seguirán aumentando en los próximos años por la política energética del actual Gobierno federal que tiene como objetivo elevar la capacidad de refinación y la generación de electricidad con combustóleo y carbón.
“Las emisiones de SO2 podrían aumentar en años futuros, lo que afectaría gravemente la calidad del aire en las principales áreas urbanas, incluida la Ciudad de México, donde las regulaciones de contaminación del aire son débiles”, refirió la organización.
La contaminación del aire por SO2 causa efectos como: dificultad para respirar, inflamación de las vías respiratorias, irritación ocular y edemas pulmonares, entre otros.
El SO2 también se ha asociado a problemas de asma y bronquitis crónica, aumentando la morbilidad y mortalidad en personas mayores y niños.
Las emisiones de México sólo son superadas por las de India, Rusia, China y Arabia Saudita.