En San Tadeo, Calvillo, una grave sequía ha llevado la Presa Ordeña Vieja a un crítico 3.4% de su capacidad, la más baja en el estado, poniendo en riesgo la agricultura y ganadería locales. Abraham de Lara Velasco, un agricultor de guayabas, destacó la severidad de la crisis: “Sin agua para operar los pozos, nuestros cultivos y animales no tienen oportunidad”. La comunidad, que se extiende por más de 400 hectáreas cultivables, observa cómo la falta de agua amenaza su subsistencia.
Los agricultores luchan por acceder al agua de pozos privados, obstaculizados por las regulaciones de la Conagua y la falta de colaboración gubernamental. «Necesitamos al menos unas horas de agua para poder subsistir», expresó un agricultor local, subrayando la desesperación de la comunidad por mantener vivas sus tierras. Además, la sequía influye directamente en la ganadería, duplicando los precios de la pastura en un año, lo que fuerza a muchos a vender sus animales ante la imposibilidad de sustentarlos.
Salvador Esquivel García, otro agricultor, mencionó que incluso la pastura importada de otros estados como Guanajuato es prohibitivamente cara. «Tenemos que ir a trabajar a lugares como Colorado en Estados Unidos para poder cubrir los gastos aquí», comentó, reflejando la grave situación económica que enfrentan.
Ante esta situación, los habitantes de San Tadeo han hecho un llamado urgente al Gobierno Estatal y Federal para que intervengan, solicitando la permisión para usar los pozos y que se facilite acceso a agua y pastura a precios razonables. «Sin agua no hay vida. Pedimos ayuda urgente para mantener vivos nuestros cultivos y animales», imploró Esquivel García, evidenciando la crítica necesidad de apoyo gubernamental para salvaguardar la vida y la economía de la comunidad.