En el quinto aniversario del feminicidio de Angélica y Lucía, se realizó una ceremonia en la cual sus familiares y el Observatorio de Violencia Social y de Género de Aguascalientes se congregaron para exigir justicia y denunciar la insuficiencia de medidas efectivas para prevenir la violencia de género en el estado.

Georgina Martínez, miembro del Observatorio, rememoró el arduo proceso que la familia ha enfrentado en su búsqueda de justicia y reparación integral. «Durante cinco años, ninguna autoridad ha asegurado la no repetición de estos crímenes ni ha implementado acciones concretas para erradicar la violencia feminicida. La comunidad ha tenido que unirse para combatir la impunidad, resaltando la inacción de las autoridades».

La ceremonia también honró la memoria de otras víctimas de feminicidio, incluyendo a las cuatro mujeres asesinadas en lo que va del año 2024. Martínez señaló que el caso de Angélica y Lucía ilustra las barreras para acceder a la justicia en situaciones de violencia de género. A pesar de la condena al feminicida, las autoridades no han asegurado una reparación integral del daño, y el proceso legal ha sido extenso y exhaustivo para la familia.

Sandra Sánchez, madre de Angélica y abuela de Lucía, compartió su experiencia y su persistencia por lograr justicia. Destacó las fallas y negligencias en el proceso legal, además de la importancia de seguir luchando por los derechos humanos de las mujeres y niñas. Específicamente, criticó que el feminicida recibiera una sentencia reducida y respaldó la solicitud del Observatorio de remover al fiscal Jesús Figueroa Ortega, a quien acusa de no desempeñar adecuadamente su función.

Para concluir, Luis Antonio González Muñoz, abogado del OVSGA, declaró que su objetivo es modificar la sentencia del acusado para que, en vez de 45 años de prisión, se imponga una pena de hasta 90 años. Argumentó que el Tribunal sólo consideró el feminicidio, omitiendo el delito de aborto, y que buscan la inclusión de este último en la sentencia.