La separación entre Citi México y Banamex que se concretó este 2 de diciembre marca un nuevo capítulo en la historia de ambas instituciones financieras. Este proceso, que implica la división de operaciones y una reorganización estructural, no representa riesgos para los clientes ni para los trabajadores en Aguascalientes, aseguró Jair Eduardo Almendárez Arredondo, titular de la Unidad de Atención a Usuarios de la Condusef.

La banca comercial, que incluye tarjetas de crédito personales, créditos de nómina y seguros, permanecerá bajo la marca Banamex. Por su parte, Citi concentrará los servicios de banca corporativa y preferente, como tarjetas empresariales y productos de inversión especializados. En Aguascalientes, las sucursales podrían dividirse geográficamente, asignando aquellas en zonas corporativas, como el norte de la ciudad, a Citi, mientras que las del centro y el sur quedarían bajo Banamex.

Almendárez Arredondo enfatizó que no existen riesgos para los clientes actuales de Banamex o Citi. Los productos financieros, como las Afores, seguros y cuentas de inversión, continuarán operando de manera normal. Además, los contratos laborales se respetarán, asegurando la estabilidad para los trabajadores durante este proceso.

La división no implica despidos masivos, ya que los derechos laborales de los empleados están protegidos por la legislación vigente. Banamex conservará la mayoría de la fuerza laboral, con aproximadamente 40,000 empleados, mientras que Citi operará con un equipo de 4,000 personas.

Banamex mantendrá su enfoque en el mercado de consumo y tendrá a Ignacio Deschamps como presidente de sus consejos de administración. Citi, bajo la dirección de Julio Figueroa en México, seguirá liderando operaciones internacionales y corporativas.

La separación recuerda los años previos a la unificación de Citi y Banamex en 2001, cuando ambas entidades operaban como bancos independientes. Este regreso a estructuras separadas busca optimizar los servicios financieros y responder a las necesidades del mercado.

En conclusión, los clientes y trabajadores de Aguascalientes pueden estar tranquilos, ya que la transición ha sido diseñada para evitar afectaciones.