Con el reporte de la Profeco de que la venta de cigarrillos comerciales de tabaco descendió un 25% en el 2020, el director del Centro de Integración Juvenil, Mario García Martínez, llamó a las autoridades competentes a poner atención con la introducción y comercialización de los productos apócrifos, porque el 30 o 40% de los fumadores los consumen con regularidad.
Aseveró que el CIJ anda investigando si la caída de la venta de cigarros de tabaco responde a que la gente dejó de fumar o bien los suplió con los cigarros apócrifos. Y este último tema requiere de una mayor atención de los gobiernos, el cual implica seguimiento y detectar los cargamentos de contrabando.
“Los cigarrillos de tabaco comerciales han ido incrementando su precio a través del cobro de impuestos, a fin de desalentar el consumo, pero esa medida no ha generado esa decisión de los fumadores, por el contrario han estado buscando sustituirlos con otras sustancias no reguladas que ponen en peligro su vida”, alertó.
El titular del CIJ señaló que hasta el momento no se ha observado un aumento de personas con el deseo de dejar de fumar, aunque en las atenciones telefónicas se han atendido a personas que piden consejo para facilitar la abstinencia y se les convoca acudir a la clínica de no fumar, pero no han acudido.
De acuerdo a los pacientes atendidos por el Centro de Integración Juvenil, aproximadamente el 30% utilizan los cigarrillos apócrifos de modo regular, y lo justifican a que su precio es barato con respecto a los comerciales regulares.
Mario García comentó que el cigarrillo comercial contiene tabaco junto con una serie de químicos añadidos, pero en el caso del producto apócrifo se desconocen las sustancias y la mayoría provienen de China, se supone que puede ser madera, basura, materiales combustibles sin ser tabaco, aparte le agregan artificialmente la nicotina.