La Cofepris se adhiere a la posición de los Institutos Nacionales de Salud y Hospitales Federales, respecto al cigarro electrónico y otros sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN).

El director de Regulación Sanitaria del ISSEA, Octavio Jiménez Macías, refirió que a raíz de la aprobación por la Agencia Federal de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA), de un sistema electrónico de administración de nicotina (SEAN) denominados “IQOS”, que calienta el tabaco sin quemarlo, y del avance de otros que utilizan líquidos con o sin nicotina y saborizantes variados, promocionados como un “producto de riesgo reducido”, buscan la comercialización en nuestro país.

La posición de dichas instancias, en coordinación con la Comisión Nacional contra las Adicciones en este tema, es de evitar la introducción de tales productos y en su caso, habrán de asegurarse.

“Son sistemas que funcionan con baterías y están diseñados para proporcionar a las personas que los utilizan, nicotina, saborizantes y otras sustancias químicas en forma de vapor o aerosol en vez de humo. Han tenido una venta amplia en nuestro país, a pesar de que su venta es ilegal”.

El funcionario advirtió que se carece de información científica para documentar la efectividad de estos dispositivos, que se ofertan como alternativa para dejar de fumar.

Tampoco se ha documentado la seguridad para los no fumadores y consumidores expuestos a los vapeadores y aerosoles.

“Deben regularse como cualquier producto del tabaco: advertencias sanitarias de texto y gráficas en todos los empaques del producto (en el 60% de la superficie); prohibición del patrocinio, publicidad limitada y restringida; impuestos especiales y restricciones de consumo en los espacios 100% libres de humo de tacaco; así como cumplimiento estricto de la prohibición de venta a menores de edad”.