Claudia Salazar
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO: El presidente del PRD, Jesús Zambrano, reconoció que no hubo coordinación de los partidos de Oposición con la campaña de la candidata presidencial Xóchitl Gálvez, a fin de definir estrategia, giras y la comunicación del mensaje a los electores.

Ello, más las deficiencias del partido y el efecto de lo que, aseguró, fue una elección de Estado, llevó a la inminente pérdida del registro del sol azteca.

La compra de conciencias con los programas sociales y el reparto de dinero el día de la jornada son factores del triunfo de la coalición de Morena, señaló.

En una reunión de la corriente Nueva Izquierda, la cual dominó en el partido tras la desbandada de diferentes liderazgos a Morena, Zambrano también reconoció que nunca desterraron los vicios de las tribus.

Ante ello, llamó a crear un nuevo partido de izquierda democrática, con base en el registro local que quede del PRD en varias entidades.

«El 30 por ciento de la votación fue insuficiente. La mayoría social nos rechazó, a Xóchitl y a la coalición no nos tuvo confianza, no nos ganamos su confianza.

«Ciertamente, se cometieron múltiples errores en la coalición opositora porque nunca hubo una estrategia de campaña discutida y acordada por todos, con la candidata, los partidos políticos y la representación de la sociedad civil en ella.

«El cuarto de guerra funcionó sin coordinación con las dirigencias partidistas, no hubo coordinaciones estatales para dar seguimiento a las campañas y hacer una campaña única nacional, con el parteaguas de Xóchitl Gálvez a la cabeza», describió Zambrano sobre los problemas en la campaña de la coalición Fuerza y Corazón por México.

A pesar de los importantes recursos financieros aportados por los partidos políticos y especialmente por el PRD a la campaña presidencial, salvo excepciones, la propaganda de las y los candidatos no incorporaron la imagen de Xóchitl Gálvez como sí lo hizo la candidata oficialista, destacó.

También admitió que el diseño de las giras de la candidata presidencial no se realizó mediante una visión estratégica y tampoco hubo estrategia de giras con las direcciones nacionales.

«Además, al final de cuentas, nunca quedó claro qué ofrecíamos, cuál era el perfil de Xóchitl Gálvez, qué representaba, qué ofrecía, dicho sea, sin menoscabo de sus invaluables y extraordinarios esfuerzos como la primera candidata mujer a la Presidencia de la República», indicó.

Tras las criticas a la campaña, el dirigente perredista expresó reconocimiento al papel jugado por Gálvez en la campaña presidencial, sin señalar que ella aportó menos votos a los partidos en la elección presidencial.

«Nuestros discursos, propuestas e imágenes no lograron entusiasmar suficientemente a esa mayoría social, que en conjugación con la compra de conciencias, el miedo a perder lo poquito que les llegaba con los programas sociales y las enormes cantidades de dinero líquido que fluyó el día de la jornada electoral directamente en las casillas, a las afueras de las casillas, descaradamente, llevaron a los resultados dados a conocer por el INE», resumió.

Describió también que fue una derrota «desconcertante», porque parecía ir mejor la campaña, por las movilizaciones de la llamada «Marea Rosa» y el entusiasmo de la gente.

«Padecimos, hay que decirlo, la ilusión óptica de las plazas públicas repletas de la calle, de la conversación pública, de la Marea Rosa y de algunas encuestas importantes que antes de la elección nos colocaban en un empate técnico».

Agregó que todo ello se mezcló con la esperanza de que si la gente salía masivamente a votar, tendrían asegurada la victoria presidencial y los necesarios contrapesos en las cámaras legislativas y en los estados.

«El golpe de realidad fue brutal, nunca pensamos en verdad que tendríamos esos resultados.

«Salvo en varias de las grandes urbes, por cierto, sólo el 60 por ciento de la gente votó y aún ahí importantes sectores de clases medias, medias altas y hasta altas votaron por la candidata Sheinbaum», dijo sobre el resultado electoral.

Zambrano reconoció que el ciclo del PRD se agotó drásticamente en las elecciones de 2024.

«Confieso que como resultado de encuestas en las que confiamos y que conocimos previamente, nunca pensé en que hoy estaríamos en estas circunstancias.

«En las campañas yo vi a un PRD que resurgía con mucho vigor, con mucho ánimo, entusiasmo y energía», puntualizó.

Pese a los apoyos a comités estatales y candidatos, no lo logró mantener el registro, dijo.

«El PRD, pues, hay que decirlo con toda franqueza, ya como tal no es opción nacional para la sociedad actual», añadió.

A nivel regional lograron 68 alcaldías, dos senadurías de primera minoría y un distrito federal, además de que en 14 entidades podrán mantener el registro local.

«En caso de perder el PRD, el actual registro legal nacional, hay que trabajar por el registro legal de un nuevo partido con un nuevo nombre, dejando atrás las prácticas y vicios que provocaron estos resultados en el PRD», manifestó.

Llamó a ir con otros actores políticos y organizaciones que quieran refrendar su compromiso por un México mejor.

«No puedo ocultar mi tristeza por lo que está pasando, pero hasta aquí llegamos para cerrar un ciclo y yo espero que con todo lo que significa todo este capital político que acumulamos y del que contribuimos a formar parte, tenemos con que iniciar un nuevo ciclo.

«Ese PRD que construimos hace 35 años ya no existe más como tal, pero sigue vivo, hay que decirlo, el entusiasmo y la convicción de seguir luchando por una democracia hoy amenazada y una patria para todas y todos», expresó Zambrano conmovido, con vivas al partido, a México y a la democracia.

Jesús Ortega, ex presidente del PRD y líder de la corriente Nueva Izquierda, pidió ver la realidad de la desaparición del partido, porque no se logrará su salvación con los recursos de impugnación.

Resaltó los logros del sol azteca y sus deficiencias, como parte del ciclo del propio partido.

«Fuimos alternativa frente a un modelo de partidos políticos verticales, centralistas, autoritarios. Avanzamos y logramos la transición democrática para México, pero, paradójicamente, no pudimos resolver nuestras propias contradicciones, lo que resultaba de nuestras propias incapacidades o, de plano, de nuestra indisposición para construir esa alternativa a nuestro propio proceso de crisis y decadencia», consideró.

En el evento hubo otros oradores como Verónica Juárez y el coordinador de diputados Francisco Javier Huacus, que siguen con la reflexión de qué camino tomar cuando se pierda el registro del PRD.