Laura Elena Rivera Manzanares
El Heraldo

Los precios de los productos de la canasta básica sufrieron una variación de precios en promedio del 8% al menos durante la transición de noviembre a diciembre, de acuerdo a un estudio de monitoreo realizado por la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), en el que se incluyeron artículos de más consumo como naranja, limón, chocolate, cerveza, arroz, lentejas, papa, tomate y jitomate.
Ante esta situación el presidente de la ANPEC, Cuauhtémoc Rivera comentó que se avecina una cuesta de enero muy difícil, tal vez un poco más que lo ocurrido al inicio de este 2020, dado que las restricciones por rebrote de la COVID-19 serán el factor detonante de esta escalada de precios.
SIN RESPIRO. De acuerdo a la tendencia anunciada por el INEGI, los precios de los productos de la canasta básica en México siguen a la alza, como ha ocurrido en el transcurso del año, siendo ésta de un 3.63% anualizado, por lo que no se ha podido dar respiro a la economía familiar “ni a los monederos de las amas de casa”.
Pero además, se ha dejado de manifiesto, también como lo ha consignado el INEGI, los precios de venta de productos varios en la calle, siempre son más altos que en un mercado, pues hay casos en que se han llegado a encontrar casi al doble de su valor real, el riesgo ahora es que se prevé una inflación de casi el 8%, por ello la cuesta de enero es que será difícil para muchos, tanto en ventas como en consumo.
COSTUMBRE. El estudio de la ANPEC, resalta que en los últimos días del año comienza a presentarse el fenómeno de incrementos nacionales en determinados productos, por ello es que se deben tomar previsiones en la economía familiar principalmente.
Si bien se considera que las restricciones comerciales por rebrote de la pandemia serán factor detonante en la escalada de precios, y una temporada invernal adversa, será difícil de sobrellevar y provocará una mayor caída de consumo, sobre todo si se vuelve al confinamiento o restricciones de actividades esenciales y no esenciales, lo que podría inclusive generar la pérdida de más empleos y elevar el grado de delincuencia.