El gobierno federal no ha cumplido el compromiso que asumió a finales del año pasado, que en 2020 habría un cambio sustancial en la inversión pública, las transferencias a estados y municipios y seguridad jurídica al capital privado para que relance el crecimiento económico.

La situación es la misma del primer año de la administración lópezobradorista, con una inversión reprimida y sin visos que a corto plazo vaya a cambiar, por lo que los gobernantes locales tienen que echar mano de imaginación y talento para mantener vigente al sector productivo, que es impulso y motor de la vida colectiva.

Para el presidente de la Comisión Laboral de la Coparmex local, Juventino Romero de la Torre, las inversiones están frenadas, lo que ha impactado de manera reveladora en la generación de los empleos, al grado que aún cuando en enero se registró un crecimiento de casi 7 mil nuevas plazas, no se logró recuperar las que se perdieron en diciembre. Ciertamente, el hecho de que se tengan más puestos de trabajo significa que hay una labor sostenida en Aguascalientes, lo que refleja que no hay una parálisis y que en gran medida se debe a que los empresarios aplican la filosofía que un freno en sus tareas sería funesto para los negocios y en la población en general.

Afirmó que las condiciones prevalecientes son reflejo de “políticas erróneas principalmente por el gobierno federal, así como por la inseguridad y hasta por situaciones de carácter mundial, pues al final influyen para captar nuevos proyectos productivos”.

Ante las condiciones adversas, Romero de la Torre precisó que Aguascalientes no se detiene al seguir el crecimiento del empleo, “y esto es grande”, apuntó, puesto que en diciembre se reportó la pérdida de 9 mil puestos, de los cuales en su mayoría eran de carácter formal, por lo que haber logrado mantener la serenidad es digno de encomio.

Dejó en claro que la única forma en que puede haber crecimiento económico es generar empleo y tener en cuenta que “el dinero no se reproduce y habrá administraciones que se puedan dar el lujo de regalarlo, pero esto no genera crecimiento económico verdadero”.

La Coparmex criticó que la economía nacional tenga un crecimiento nulo, principalmente por factores internos, entre ellos la caída de la inversión, quebranto de sectores estratégicos como la construcción, estancamiento del consumo y un subejercicio público, y lo más espinoso es la desconfianza e incertidumbre de los inversionistas por la cancelación de proyectos como el aeropuerto de Texcoco, el Estado de derecho débil y una regulación ineficiente.

Como organismo hizo un severo cuestionamiento a la falta de recursos para la banca de desarrollo por lo que no puede ayudar a la reactivación económica, lo mismo que a la desaparición del Inadem y a la eliminación de las Zonas Económicas Especiales, en donde se restringió y paralizó los recursos y las inversiones que se tenían estimadas en alrededor de cinco mil 300 millones de dólares para el financiamiento de los proyectos del desarrollo local y regional; asimismo objetó el “terrorismo fiscal” contra empresarios y la aprobación de la Ley de Extinción de Dominio.

En materia de seguridad, la Confederación Patronal de la República Mexicana consideró positiva la conformación de la Guardia Nacional y la actuación contra bandas criminales, pero estableció que la estrategia de seguridad es casi nula, además que las acciones han sido insuficientes.

En conclusión, la Coparmex considera que debe haber una reconsideración en todos los temas que inciden en la vida pública, para evitar que siga el deterioro de la economía, la seguridad y un débil crecimiento del empleo.

DILEMA PARTIDISTA

Que siga la situación actual o eliminar el financiamiento público a los partidos políticos es un debate que parece interminable y que sin embargo, en algún momento, tendrá que clarificarse.

Quienes están a favor que se mantenga el apoyo son los mismos partidos, que no están acostumbrados a trabajar para allegarse sus propios recursos, por lo que rechazan la sola idea que se reduzca el monto que por ley les corresponde.

En tanto, los que exigen que deje de subvencionárseles les resulta grosero que se destine más de 4 mil millones de pesos anuales para ese fin cuando hay millones de mexicanos en la pobreza, por lo que es necesario designar ese dinero para impulsar el crecimiento económico de las zonas más necesitadas y así puedan superar su condición.

Se han organizado foros locales, regionales y nacionales para tratar el tema y nadie se mueve de su postura, presentando argumentos para darle mayor validez a sus puntos de vista, los que no han sido lo suficientemente convincentes para los legisladores federales, que son los que tienen la última palabra.

Una de esas reuniones, denominadas Jornadas de Gobierno Abierto que organizó el Instituto Estatal Electoral y el Congreso del Estado, tuvo lugar en noviembre pasado en Aguascalientes, en la que la investigadora de la UNAM, Karolina Gilas, planteó recortar el recurso económico que reciben los partidos políticos y que sean los militantes y simpatizantes quienes los sostengan, además de promover elecciones en las que los ciudadanos sientan que su voto es el que decide.

Por una parte propone cerrar la llave de los recursos públicos y por otra que exista una vigilancia muy estrecha al financiamiento privado que evite el uso de dinero ilegal o comprometedor, lo que ha sido una demanda desde hace muchos años.

El problema de fondo es que los partidos se acostumbraron a recibir, plácidamente, las mensualidades que les depositan en una cuenta bancaria los organismos electorales federal y estatal, por lo que de suprimirse estos apoyos tendrían que ponerse a trabajar para convencer a los militantes que paguen la cuota mensual, algo a lo que tampoco éstos están acostumbrados. Lograrlo sería una labor de tiempo para allegarse los recursos que requieren para funcionar, a lo cual sobrevivirán sólo aquellos que tengan la capacidad de persuasión y que para ello contraten profesionales en ese renglón, como sucede en Estados Unidos, en donde hay un equipo que se encarga exclusivamente de allegarse fondos de los adeptos.

Lograrlo sería una tarea ardua, por lo menos en los primeros años de su aplicación, ya que tiene que haber un cambio de mentalidad de todos los participantes, principalmente de sus dirigentes y partidarios que entrarían en un área inexplorada, pero una vez que se aquieten las aguas continuarán los que hayan perseverado, en lo cual de alguna manera habrá contribuido para echar a aquellos que desde su creación han sido verdaderos parásitos de la política.

Se pretende partidos que sean autosuficientes, militantes convencidos de sus colores y siglas tanto que sean capaces de sostenerlos y autoridades con una brigada especializada en vigilar la captación, distribución y manejo de los recursos y que detecte alguna anormalidad en su curso.

Sería interesante que esas medidas llegaran a implementarse ya que significaría un verdadero cambio de la vida política del país.

REAFIRMA

Tiene que haber una reforma que vigile la situación fiscal de las empresas, principalmente en materia de subcontratación (outsourcing), para que no perjudiquen a los obreros, señaló el secretario general de la Federación de Trabajadores de Aguascalientes, José Alfredo González, lo que permitiría evitar las malas prácticas de algunos patrones. El problema es que se ha manoseado tanto este asunto que hay puntos de vista encontrados, lo que no tendría que haber puesto que cuando hay un escamoteo a los derechos de la planta laboral debe haber unificación de criterios, afirmó. Recordó que para la mano de obra lo más importante es que quien maneje la nómina se responsabilice de cumplir lo que establece la Ley Federal del Trabajo, lo cual tiene que estar perfectamente claro y es lo que ha defendido y seguirá haciéndolo la filial de la CTM en la entidad.