El rector de la Universidad Cuauhtémoc en Aguascalientes, Juan Camilo Meza Jaramillo, llamó a la población a no ser fatalistas en torno al ciclo escolar que está por iniciar, pues si bien pudiera haber diferencias marcadas entre las escuelas públicas y privadas, la realidad es que las nuevas generaciones de niños y jóvenes han demostrado que son de fácil adaptación al cambio, y la educación a distancia los alcanzó.

Sin duda alguna, “los grandes héroes en esta nueva dinámica son los maestros y padres de familia” que hacen un esfuerzo extraordinario para que los estudiantes, sobre todo del nivel básico, adquieran los conocimientos académicos necesarios, no obstante, también deben considerar que sería conveniente formar mejores seres humanos, empáticos con sus semejantes pero también con las circunstancias cambiantes.

“Se ha comprobado que los niños y adolescentes de ahora nacieron con la tecnología en sus manos y entendieron que los celulares con los que cuentan, no sólo les sirven para enviar mensajes o jugar, sino también investigar y ser instrumento más para su formación académica”.

Cierto es, comentó Meza Jaramillo, que esta pandemia por el COVID-19 vino a hacer realmente notorias las carencias de la educación pública en comparación con las escuelas privadas, pues estas últimas en general tuvieron a su disposición plataformas pagadas a las que pudieron acceder el grueso de sus estudiantes, que al menos cuentan con computadora e internet.

Sin embargo, eso no llegó a pasar en muchas instituciones públicas, en donde el esfuerzo lo hicieron padres de familia, maestros y los alumnos, que en muchos casos aplicaron la visita a la escuela para dejar tareas o explicar algo pendiente, en la mayoría de los casos a través de la plataforma del Whatsapp se tuvo comunicación y entrega de tareas.

“El punto a favor es que ante estas circunstancias, los estudiantes tuvieron una experiencia muy valiosa que se va a quedar para toda su vida, pues si bien la formación académica volverá a ser complicada como al inicio de la pandemia, también es la oportunidad para formarlos en habilidades que normalmente no se consideran en el ámbito educativo, ya que serán personas más proactivas y sensibles ante los acontecimientos, además, que deberán adaptarse fácilmente a los cambios que se presenten”.