Aguascalientes ocupa el nada envidiable primer lugar nacional en el delito de ciberacoso, que engloba el acoso sexual, trata de personas y amenazas, entre otras agresiones que sufren principalmente las mujeres y los integrantes de grupos LGBT.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), Aguascalientes encabeza el acoso digital con 32% y le siguen Estado de México con 30.7%, Quintana Roo con 29%, Puebla con 28.9%, e Hidalgo con 28.6%, todas ellas arriba de la media nacional que es de 24.5%.

Las nuevas herramientas tecnológicas son aprovechadas por individuos y organizaciones para acorralar a las presuntas víctimas hasta que logran sus fines, mediante amenazas de publicar datos, fotografías y videos personales o familiares que pueden causar un daño moral, lo que obliga a ceder a sus pretensiones, pero en casos excesivos llevan al suicidio.

De los estados mencionados sólo Puebla, Yucatán y Chiapas han tomado medidas, mientras que activistas de Hidalgo impulsan reformas al Código Penal que conduzca a la creación de la “Ley Olimpia”, llamada así en honor de Olimpia Coral, que tras sufrir de violencia digital al publicarse grabaciones íntimas que la hicieron “famosa” en su ciudad, Huachinango, Puebla., la empujó a vivir un período de terror y depresión que estuvo a punto de llevarla al suicidio, pero tuvo el apoyo de varias personas y una vez que superó esa etapa se propuso promover una ley que incluyera la culpabilidad no sólo de los agresores sino de quienes compartieran y difundieran contenido sexual sin consentimiento, lo que más tarde llegó al medio político para crear conciencia en las personas que viven violencia digital que jamás son las culpables, sino que son aquellos que comparten este tipo de material que muchas veces llega al mercado de explotación digital.

La Ley Olimpia contiene reformas que establece la difusión de contenido íntimo sin consentimiento en cualquiera de las modalidades digitales, con el agravante si se hace con violencia, y la obligación de las autoridades de bajar el contenido, en donde la actuación de la  policía cibernética es determinante al ser la encargada de frenar estos delitos y dar vista a las autoridades correspondientes para que procedan en contra de quienes han hecho uso de las imágenes.

Ojalá que los miembros del Congreso de Aguascalientes asuman como propia la necesidad de proteger los derechos humanos de los ciudadanos, que al ser agredidos por el acoso sexual cibernético en ocasiones deriva en extorsiones, trata de personas, e incluso obligarlos a que participen en actos delictivos.

Aunque se comprende que los legisladores tienen demasiado trabajo, pueden darle prioridad a un asunto que no sólo es actual sino de apremiante respuesta, teniendo en cuenta que también son vulnerables los jóvenes, al ser víctimas de ciberbullying y chantajes de los conocidos “paks” (paquetes de fotos íntimas personales), que resultan igual de agresivas y lamentables para las víctimas, lo que aún cuando el culpable alegue en su defensa que fue una broma ya que no buscaba causar un perjuicio, es indispensable parar este tipo de actitudes y con un castigo ejemplar para que otros no intenten hacer lo mismo.

La tecnología con que cuenta la policía cibernética puede dar con el que inició y quienes lo siguieron con las publicaciones, por lo que una vez que sea tipificado como delito podrá aplicarse la ley, pero esto será posible hasta que diputados y diputadas accedan incluir en el Código Penal lo que hoy es una exigencia social.

NO RECTIFICA

Aunque quiere cambiar siempre cae en lo mismo. A Veolia le pasa lo que aquel individuo que llegó a su hogar bastante pasado de copas y ante el reclamo airado de su mujer, a quien le había prometido que sería otro hombre, respondió: “Es que el nuevo hombre salió igual que el otro”.

El gerente Mauricio Romero Lara aseguró el pasado 5 de abril que “desde la llegada de Veolia hace seis meses, se ha trabajado para ofrecer beneficios directos y tangibles en el bolsillo de los usuarios, que tienen hoy agua potable a menor costo y con más tiempo para realizar sus actividades cotidianas”.

En teoría es posible que así sea, porque en el día a día hay colonias que duran varias jornadas sin el suministro de agua y cuando llaman al teléfono 073 tardan en contestar, si lo hacen se comprometen a que en un “ratito” estará todo arreglado, o si se tardan en reanudarlo se les enviarán unidades cisternas (pipas), lo que de ocurrir es una sola vez, o de plano no se cumple.

En la principal radiodifusora de la entidad tiene un horario vespertino de teléfono abierto para que de manera directa el público exprese los asuntos que le atañen y la mayor parte de las quejas son por falta de agua en los hogares, por lo que bien haría Romero Lara en escucharlo y ordenar las medidas correspondientes.

Difícilmente puede ser falso lo que señalan los usuarios puesto que aportan nombre y domicilio, a manera de facilitar la atención, pero ni eso logran ya que después de dos o tres días vuelven a llamar reiterando la exigencia a Veolia para que restablezca el servicio.

La autoridad municipal ha expresado en incontables ocasiones que no permitirá que continúe el faltante del líquido, pero su brazo ejecutor (CCAPAMA) se hace como que la Virgen le habla, por lo que la compañía francomexicana sigue utilizando espejitos para entretener a los consumidores.

La empresa, desde su llegada a Aguascalientes como SAASA, luego CAASA y ahora Veolia, nunca ha informado a cuánto asciende la inversión que ha realizado en el sistema de agua potable y alcantarillado de la ciudad, como tampoco las autoridades estatales y municipales han dicho cuántos recursos han entregado en beneficio directo o indirecto de la misma red, incluso CAAPAMA ejecuta actividades paralelas a Veolia en la atención, reparación y mantenimiento del servicio con cargo al erario público.

Sustenta Mauricio Romero que Veolia “trabaja para brindarle (a los más de 284 mil usuarios) un servicio a la medida de sus necesidades”, sólo que la necesidad primaria no la cumple o es a medias, ya que no pasa un día sin que surjan nuevos descontentos que se suman a los demás por la ausencia del vital elemento en las tuberías.

De poco les sirve a los aguascalentenses que le reduzcan unos pesos en la tarifa – según afirma el gerente -, si lo principal no lo tiene, por lo que el supuesto ahorro que recibe en el recibo lo destina en comprar agua de garrafón y le sale poniendo.

Para los conocedores del tema son varios los factores que provocan el faltante del líquido, entre ellos el crecimiento de la capital y por el ende que exista mayor demanda, pero esto lo debe tener contemplado Veolia para ofrecer una solución que vaya en relación con el cobro que hace por un servicio que en algunas zonas deja mucho que desear.

ROBO EN EXTINCIÓN

Por muchos años, tantos que se remontan más allá de la Independencia Nacional, los “cuatreros” –  como eran conocidos los roba-ganado -, tuvieron en jaque a pequeños, medianos y grandes propietarios, al grado que en los últimos tiempos tenían la desfachatez de llevarse no solo los animales sino de sacrificarlos de inmediato para no dejar huella, pero el negocio se vino abajo cuando los ganaderos le entraron a la era cibernética, al utilizar el Whatsapp, con el que se comunican entre ellos y con las policías de los tres niveles de gobierno que permite una acción inmediata. Ha tenido tal resultado que el presidente de la Unión Ganadera Regional de Aguascalientes, Juan Pablo Franco Díaz, informó que en lo que va del año no se ha registrado ningún reporte. Sin duda que un delito que fue tan común, como el de los “roba-vacas”, pasa a ser parte de la historia obscura en beneficio de quienes se dedican a la compra-venta y crianza de ganado.