César Fernández, triunfo, cornada y dos orejas

Por FRANCISCO VARGAS M./ (Crónica y Fotos)

En la Tercera Novillada de la Temporada 2024, de la Plaza San Marcos, se vivió lo que encierra la fiesta de toros: el triunfo pagado con sangre, al resultar herido César Fernández al entrar a matar, sufriendo una grave cornada de dos trayectorias en el tercio medio de la cara interna del muslo derecho, a quien le llevaron hasta la enfermería las dos orejas que le fueron otorgadas. Por su parte, el también aguascalentense Joel Castañeda, se llevó un apéndice bien ganado a su espuerta, y el mexiquense Ángel Gabriel tuvo una actuación de entrega y disposición.

Con clima caluroso y casi tres cuartos de entrada en el coso centenario, se lidió un encierro de la ganadería zacatecana de Torrecilla, que cumplió en varas, pero que dejó mucho que desear en esta ocasión. Primero, soso y corto, con cierto peligro; segundo, deslucido, desarrolló sentido y tardío; tercero, bravo con transmisión, premiado con el arrastre lento; cuarto, deslucido y sin clase; quinto, sin transmisión y soso; sexto, noble pero carente de bravura.

JOEL CASTAÑEDA (Gris Plomo y Azabache)

A «Abarrotero», lo bregó para fijarlo, abrochando con media. Con muletazos a media altura por alto, inició su faena a un novillo corto y un tanto soso en sus embestidas, al que, a base de insistir, le robó naturales siendo el lado más potable del burel. Por el derecho estuvo en ese mismo tenor de disposición, sacando pases que el respetable le reconoció. De estocada entera poco caída de efectos inmediatos pasaportó al astado para petición de oreja que no le fue concedida, agradeciendo Joel la ovación en el tercio.

A su segundo «Fuerza Rosa», lo recibió con verónicas y vistosas chicuelinas, recortando de manera pinturera soltando una punta del capote. A petición del público, cubrió el segundo tercio, haciéndolo con facilidad y lucimiento, por lo que escuchó una diana desde las alturas. Dejó su montera frente a la Puerta de Cuadrillas para brindar a su compañero herido César Fernández, iniciando por alto, siguiendo con series por el derecho con pases templados y de buen trazo con mente clara y solvencia. Por el izquierdo no tuvo la misma conexión, por lo que optó por continuar con diestra ante las embestidas sosas y deslucidas del astado que tiraba el derrote arriba en el último tiempo del muletazo, arrancándole los pases uno a uno de gran valía. En la suerte suprema, dejó una estocada poco trasera y tendida para petición de oreja que le fue concedida por el juez César Pastor.

ÁNGEL GABRIEL (Blanco y Plata)

Su primero fue “Don Pepe”, al que saludó rodillas en tierra con una larga cambiada por el izquierdo, bregando para fijarlo, cerrando con dos vistosas revoleras. En la suerte de varas vino un tumbo al picador Rodolfo Villalobos. Con firmes doblones comenzó su trasteo, teniendo un novillo tardo, que desarrolló sentido, mismo que llevó la cara arriba tirando el tornillazo, al que le sacó meritorios pases con diestra, siendo molestado por el viento. De estocada entera tendida y trasera, golpes de descabello para un aviso y palmas de aliento.

El quinto de la tarde fue “Fresnillense”, bien armado de cornamenta, lo bregó quitando de manera vistosa por chicuelinas. Brindó al matador y gerente operativo Fabián Barba dándose a torear por alto caminándole de tablas a los medios, ligando enseguida tandas por el derecho, trazando pases que tuvieron largueza y temple. Por el izquierdo no alcanzó lo deseado continuando por el pitón derecho, comenzando sus series con molinetes, estando en todo momento con empeño. Se fue por uvas dejando una estocada entera en buen sitio recibiendo palmas.

El cierra plaza “Sanmarqueño”, que le correspondía a César Fernández, el joven mexiquense también lo bregó para someterlo y fijarlo. De manera cariñosa brindó a su papá y mamá para estar con gran empeño y disposición, ante un novillo noble que careció de bravura, robándole prácticamente los pases, siendo la mayoría de ellos por el derecho. Pinchazo hondo soltando, pinchazo y estocada trasera escuchando palmas.

CÉSAR FERNÁNDEZ (Oro Viejo y Cabos Negros)

A “Don Augusto”, número 44 con 375 kilos, se abrió de capa con verónicas, jugando los brazos con armonía y cerrando con una media muy torera, por lo que escuchó una diana. En varas, el astado arremetió con fuerza a la cabalgadura de Mauro Prado, quien ejecutó un gran puyazo. En lo que toca a banderillas, se lució José María Villalobos, por lo que se desmontó. Con reciedumbre y torería, inició con doblones, continuando con una faena de firmeza y proyección, logrando pases con diestra llevando la muleta baja para no ser molestado por el viento. Por el izquierdo, estuvo en ese mismo tenor de lucimiento, cuajando naturales tersos con largueza, todo entre las notas de la Pelea de Gallos, viniendo más por el derecho haciendo el toreo con despaciosidad, intercalando adornos como molinetes y cerrando con ajustadas joselillinas sin ayuda. Con enorme determinación se volcó tras el morrillo, dejando una estocada entera y siendo prendido de manera certera, sufriendo una cornada de gravedad en el tercio medio de la cara interna del muslo derecho, por lo que tuvo que ser llevado a la enfermería. Por ello, Joel Castañeda tuvo que salir para pasaportar al burel con el descabello. El respetable pidió premio al juez, quien concedió las dos orejas, ordenando el arrastre lento del bravo novillo, dando la vuelta al ruedo el subalterno de pie Manolo Fuerte con los premios concedidos, mismos que llevó hasta la enfermería al valiente novillero César Fernández, a quien desde este espacio le deseamos nuestro deseo de pronta recuperación. (pacovargas_@hotmail.com)