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Agencia Reforma

WASHINGTON, EU.- Las acusaciones penales que el FBI inició ayer contra miembros de la campaña del Presidente Donald Trump por la intervención rusa en la elección de Estados Unidos de 2016 son apenas el principio, señalaron anoche The New York Times, The Wall Street Journal e investigadores.
El Fiscal especial, Robert Mueller, anunció cargos contra tres asesores electorales del republicano, además de exponer la evidencia más explícita hasta ahora de que el equipo de Trump estaba ansioso por coordinarse con Rusia para perjudicar a su rival, la demócrata Hillary Clinton.
«Los anuncios dramáticos», señaló el Times, «parecían ser una señal de que la investigación del Fiscal especial dista mucho de llegar a su conclusión».
«Las medidas dejan en claro que Mueller está iniciando una fase de más alto perfil en su investigación», aseguró, a su vez, The Wall Street Journal.
Paul Manafort, ex jefe de campaña de Trump, y su colaborador Rick Gates fueron acusados de lavar millones de dólares, entre ellos recursos de un ex Presidente ucraniano ligado a los rusos.
Aunque Manafort y Gates no fueron señalados formalmente de coludirse electoralmente con los rusos, el Fiscal reveló que George Papadopoulos, ex asesor de política exterior en la campaña, se declaró culpable de mentir y estaba cooperando con el FBI.
Los investigadores sospechan que los servicios de inteligencia rusos se contactaron en abril del 2016 con Papadopoulos para ofrecerle material «sucio» sobre Clinton, en la forma de «miles de correos electrónicos».
«Está en marcha una investigación a gran escala de la cual este caso (Papadopoulos) es una pequeña parte», dijo Aaron Zelinsky, del equipo de Mueller, según documentos judiciales revelados ayer.