Hay momentos en que se debe tomar una decisión y sobre todo afrontar las consecuencias que esto conlleve, pero hay que hacerlo cuando está de por medio la salud y la vida de gran número de personas, por lo tanto no debe sorprender que las autoridades del Sector Salud decidan limitar las actividades productivas e inclusive, si no se logra detener el avance de los contagios, se disponga la suspensión de negocios y empresas.

Aunque no lo dicen abiertamente pero está claro que hay un desfase entre el famoso semáforo epidemiológico y la realidad, puesto que mientras aquél está en color verde para Aguascalientes, en la práctica crece el número de infectados, lo que por otra parte no debe sorprender ante el crecimiento de la movilidad social, que se observa lo mismo en plena zona centro como en colonias de la periferia. Existe la falsa creencia que el mayor peligro ya pasó, cuando se está en los umbrales de una tercera ola de la epidemia, que para los conocedores será más letal que las anteriores ya que afecta por igual a personas adultas y ancianos que a los jóvenes.

El gobernador Martín Orozco Sandoval ha reconocido que es muy difícil convencer a los jóvenes que sean precavidos, que escuchen la voz de la razón y acudan a que los vacunen, que utilicen correctamente el cubrebocas, recurran al gel antibacterial y se laven las manos constantemente, que además dejen de asistir a lugares concurridos como los antros. Tienen que hacerlo por su propio bien y recuerden que algunos de sus amigos, compañeros de estudio, de trabajo o vecinos han sido víctimas por no acatar las disposiciones.

De seguir el incremento de contaminados podría reiniciarse un operativo intenso de supervisión en lugares de esparcimiento, principalmente en covachas, bares, cervecerías y otros lugares en que hay un alto nivel de asistentes y de lo cual ya están en conocimiento los propietarios y encargados de estos lugares, para que ellos mismos impongan condiciones de ingreso a los clientes con lo que eviten ser obligados a cerrar antes de la hora establecida o bajar las cortinas por días o semanas.

De igual manera se pide a los habitantes en general que su salida a la calle sea a lo estrictamente necesario, ya que no es tiempo de ir  “a dar la vuelta” y mucho menos hacerlo a un parque o jardín público, ya que el germen puede estar en cualquier lugar y se adhiere de manera inesperada e insólita, por lo mismo no hay que confiar en que por el simple hecho de que se abstenga de saludar de mano o de beso ya están a salvo.

El último recurso sería exigir que, para entrar a un centro de diversión, se presente el comprobante de que ya recibieron la vacuna, lo que se ha aplazado en espera de una respuesta favorable, pero es algo que podría imponerse, pese a los problemas que esto puede acarrear, principalmente el perjuicio a los derechos humanos y al derecho que le asiste a cualquier ciudadano a no ser vacunado aún con los riesgos que esto acarrea para el propio reparón y sus allegados.

En otros países hay protestas de los que se oponen a la vacuna y a la suspensión parcial o total de labores, pero son de los que más contagios registran en estos momentos, como Inglaterra, Alemania, Francia y Estados Unidos, por ende, su actitud ya no sólo compete a su país sino al mundo entero, dado que el rebrote se podría volver generalizado y regresarán los racimos de fallecidos, cuando con un poco de razón se puede evitar.

SEGÚN EL CRISTAL

Las calles de Aguascalientes siguen esperando un poco de tierra y la embarrada de chapopote para ocultar los agujeros, lo que lejos de ser una solución es un engaño y de lo cual tardíamente se dan cuenta los automovilistas, cuando la suspensión de sus vehículos ya sufrió el traqueteo.

En tanto el diputado José Manuel Velasco Serna pidió a la sociedad que no se impaciente y tenga presente que los baches “son naturales” ya que según él se propicia por el temporal, por lo que debe esperar a que las cuadrillas de obras públicas cumpla con su labor. En su calidad de presidente de la Comisión de Planeación, Desarrollo Urbano y Obras Públicas del Congreso del Estado, afirmó que las administraciones estatales y municipales han emprendido una campaña especial de bacheo, luego de que “aún en arterias que reciben constante mantenimiento preventivo, es natural el deterioro que provocan las lluvias”.

Desde su óptica, insistió que los aguascalentenses deben entender que “no se trata de un trabajo que se note de la noche a la mañana, por ello la ciudadanía debe ceder y otorgar un lapso más amplio para que las autoridades cumplan con la reparación” y de lo cual sólo el legislador pide no preocuparse ya que a toda calle le llegará su chorrito de betún.

La realidad es muy distinta a como la adecenta el citado diputado, que tal vez revestido con el sayal de Job pretende que todo aquel que en el momento menos esperado un hoyanco le reviente una llanta o “truena” la máquina, lo que además del peligro que esto entraña tiene que resignarse, mientras tanto pasará un tiempo para que le reparen la unidad, y aunque existe medios legales para que la autoridad respectiva pague los daños tendría que pasar por un verdadero laberinto burocrático para que a final se le resuelva a medias o de plano le pinten un violín.

Lo que no entiende o trata de minimizar José Manuel Velasco, es que la obligación del gobierno municipal es tener en buen estado las vialidades y si es el caso repararlas antes de la temporada de lluvias, no cuando ya están en su apogeo, y mucho menos hacer como que las remienda con un revestimiento simple que en la siguiente tormenta se elimina, pero así es como ve la situación quien hoy goza de las mieles del poder.

 

  1. ADRIÁN LUÉVANO

La sonrisa se apagó pero no su ejemplo, que permanecerá por largo tiempo entre los que tuvieron la fortuna de tratarlo, de recibir una palabra de aliento, de felicitación, de un consejo que siempre estuvo presto a dar a quien se lo solicitara, así fue, en síntesis, la actitud que asumía el canónigo Adrián Luévano Carrillo en su relación diaria con los feligreses y ciudadanos en general, que encontraron siempre unas palabras que ayudaban a encontrar la solución que buscaba.

Ayer, en el templo del Sagrado Corazón de Jesús, del que era párroco, se le rindió un homenaje de cuerpo presente, ceremonia eucarística a la que asistió gran número de personas de todas las edades y condición social y de varios rumbos de la ciudad, en una muestra del aprecio que le tenían.

El padre Adrián, como era conocido, falleció el lunes pasado a la edad de 77 años, fue un hombre que supo llegarle a la gente y en su afán de llevar tan lejos como fuera posible la evangelización utilizó sus conocimientos de ventriloquia para atraer la atención de chicos y grandes, presentando un diálogo con “don Marketo”, muñeco de madera que adquirió en la Ciudad de México y con el que aprendió a sostener una plática sobre temas religiosos que impartía durante y después de una misa; después adquirió el cuervo español al que le puso el nombre de “Venancio Rockefeller” y a los que agregaron otros hasta llegar a un total de 49 con los que interactuaba.

A lo largo de su vida tuvo diversas oportunidades para desarrollarse, en sus mocedades entró a trabajar a los Talleres del Ferrocarril y fue en esa etapa cuando estuvo a punto de contraer matrimonio, algo común en aquellos que tenían ya un trabajo estable, sin embargo su destino era muy distinto y sin pensarlo dos veces abandonó todo para ingresar al Seminario, descubriendo así su verdadera vocación, a la que dedicó más de 50 años.

Fue responsable en varias parroquias y el 31 de octubre de 2016 fue designado canónigo, junto con otros cuatro sacerdotes, pero anteriormente ocupó el cargo de secretario general de la Diócesis, además acompañó como director espiritual a varias peregrinaciones por Tierra Santa, encargándose de explicar el significado de cada lugar que visitaban.

Si se quisiera resumir lo que hizo el padre Adrián en su tránsito por este mundo sería su labor a favor de la evangelización, que aplicó desde una labor diferente a la tradicional pero con amplios resultados entre los asistentes.