La anulación de la regulación a la objeción de conciencia de los médicos por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación aplica no sólo para el aborto, sino para cualquier enfermedad y forma parte de la garantía que debe dar el Estado Mexicano sin limitar el ejercicio de los derechos a la salud, estableció Angélica Contreras Ruvalcaba, representante de la Asociación Cultivando Género.
En tal sentido, indicó que la salud es un derecho que no se puede ver coartado, menoscabado ni desinformado por las creencias de las personas y aunque ello se respeta, en el ejercicio público el personal médico que atiende no puede anteponer sus dogmas para atender a una paciente. “Si una mujer ya decidió que quiere interrumpir su embarazo, no se le puede negar por creencia, pero no solamente es practicarlo, sino también la parte de informarlo porque se lavan las manos de no dar información y dejan en las mismas a las personas de a dónde acudir”.
Por lo anterior, dijo que es importante que haya información que permita a las personas decidir, la cual sea laica, científica, apegada a derechos humanos para empoderar a las mujeres y que conozcan sus derechos de cómo pueden acceder a todo esto.
Por ello, enfatizó en la llamada de atención que hizo la Suprema Corte de Justicia de la Nación tanto a la Cámara de Diputados como a los congresos de los estados de que hicieron mal su trabajo y que tienen que corregirlo apegado a los derechos, resaltando que el aborto es uno de ellos, junto con todos los demás temas médicos que implican el pensar que no se pueden negar. “Es recordar sobre todo a las personas del sector salud que están en el servicio público, que su trabajo es para servir a las personas y que tienen que hacerlo apegado a derecho, eso es lo mínimo, lo básico y lo prioritario”.
Asimismo, recordó que en Aguascalientes se logró tener una lista de médicos no objetores de conciencia a partir de un amparo promovido por la organización Morras Help Morras hace 2 años justo por la negación de un aborto a una chica que tenía entre 15 y 16 años por violación porque no había médicos objetores de conciencia, y fue a partir de la NOM-046 y gracias a dicho recurso legal que se le pudo practicar.