Templos y parroquias de la Diócesis de Aguascalientes celebraron de manera distinta pero no por eso menos emotiva, la fiesta del Corpus Christi, una de las tradiciones más antiguas y de mayor arraigo entre la religión católica. El vocero, Rogelio Pedroza González, precisó que con la intención de evitar mayores riesgos a la salud, derivado de la pandemia por COVID-19, el Obispado en unión con el Colegio de Consultores y Decanos decidió que la celebración se llevara a cabo en cada parroquia y no con una celebración masiva, como normalmente se realiza.

La fiesta Corpus Christi se celebra desde el siglo XIII, posterior a 60 días después del Domingo de Resurrección. La finalidad es rendir culto público a la Eucaristía, en el cual ordinariamente se celebra una misa solemne para darle paso a una procesión con el Santísimo Sacramento por algunas calles.

El sacerdote explicó que la celebración de esta fecha ofrece culto fuera de los recintos sagrados como una muestra de manifestación de la fe a la presencia Real del Señor Jesús, en las especies eucarísticas. Sin embargo, a pesar de que la entidad se encuentra dentro del indicador verde del semáforo epidemiológico, se determinó no arriesgar la salud de los padres ni de los creyentes, por lo que cada sacerdote realizó lo correspondiente desde sus parroquias.

“La Iglesia quiere rendirle honor a Cristo Eucaristía, de eso se trata la celebración del Corpus Christi, de hacerlo de una manera especial como se ha venido realizando. Sin embargo, este año en razón a la pandemia se determinó que en cada parroquia se celebrara en sustitución de un evento masivo. En sus inicios, para la primera celebración solemne se compusieron himnos para dicha celebración que se repiten todavía en nuestro tiempo”, explicó.