MONTERREY, NL.- La emblemática familia Guzmán-Pinal se congregó nuevamente en una emotiva ceremonia el sábado por la tarde para celebrar la unión matrimonial de Giordana, nieta de Enrique Guzmán y Silvia Pinal, con Justin Engel, su pareja de cuatro años de origen español y holandés. La boda, que marcó el regreso de Enrique Guzmán a la residencia de Silvia Pinal en Jardines del Pedregal, CDMX, después de 26 años, se caracterizó por su intimidad y calidez. La última vez que Guzmán había estado en esa casa fue para la boda de su hija Alejandra en 1998. La celebración contó con la presencia de la matriarca Silvia Pinal, quien a sus 92 años y bajo autorización médica, se unió a la festividad más tiempo del esperado, demostrando su alegría y participación activa.
El evento no sólo fue especial por la reunión familiar, sino también por las actuaciones musicales de Alejandra Guzmán y Enrique Guzmán, quien interpretó «Payasito». La preparación del evento estuvo a cargo de Efigenia Ramos, asistente de Pinal, quien detalló la transformación de la residencia para la ocasión y el menú diverso preparado por ella misma, que incluía espagueti al horno, salmón a la miel, y variadas ensaladas, ofreciendo a los 60 invitados una experiencia gastronómica memorable.
La boda, que comenzó a las 12:00 horas y se extendió hasta medianoche, se destacó por la cordialidad y el afecto mutuo entre los presentes, siendo un claro reflejo del espíritu de la dinastía. Alejandra Guzmán compartió en redes sociales su felicidad por el evento, subrayando el día como único y espectacular, un fiel testimonio del amor y la unión familiar. (Lorena Corpus/Agencia Reforma)