El Obispo José María de la Torre Martín llamó a los fieles a compartir el pan, pues la Eucaristía o Fracción del Pan, tiene el sentido fuerte de esperanza.
“Hoy es el día más grande para el corazón de un cristiano, porque después de la fiesta del Jueves Santo, la institución de la Eucaristía ahora busca la exaltación de este Sacramento.
En esta solemnidad la Iglesia está convocada a tributar a la Eucaristía en un acto público y solemne de adoración, gratitud y amor”, expresó.
Ayer, encabezó la Fiesta del Cuerpo de Cristo en la Plaza de la Patria; fue un día para sentir la presencia de Jesús “muy dentro de nosotros y animarnos a seguir construyendo su reino”.
Comentó que en la medida en que reconozcamos a Jesús en la Eucaristía, nos alimentamos de su cuerpo y formemos con Él la comunión fraterna.
“La Eucaristía nace del amor de Cristo y se vuelve fundamento del amor entre los fieles reunidos en torno al alimento donado por Jesús, el pan que es su Cuerpo, el vino que es su Sangre”.
Añadió que la Eucaristía responde a los más profundos anhelos del hombre: su necesidad de alimento, su sed de amor, y su realización en la relación con los demás.
“La comunión, común-unión, con Jesús nos une en un solo cuerpo a todos los cristianos”.
Esta fiesta inició frente a Catedral, a las 19 horas, con el mensaje del Pastor y una vez que el Santísimo quedó expuesto ante cientos de fieles, el contingente fue en procesión al Templo del Sagrado Corazón de Jesús.
El recorrido se hizo por las calles Moctezuma, Guadalupe Victoria y Rivero y Gutiérrez; lo encabezó el vicario general, Javier Cruz.
Además de la celebración de la Eucaristía, se procedió a la adoración del Santísimo y a la Vigilia Solemne de Adoración.
La lluvia amenazaba con interrumpir la celebración, pero providencialmente las nubes se disiparon; la luz se fue momentáneamente y el micrófono enmudeció; luego siguió escuchándose el mensaje central.
Monseñor de la Torre concedió Indulgencia Plenaria a quienes se encontraron en estado de gracia (confesados), al que mostró verdadero deseo de cambiar en su vida, y al que pidió por las intenciones del Papa.
Una multitud de fieles acudieron a esta Solemne Celebración, una de las más importantes del Calendario Litúrgico.