Benito Jiménez
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- La representación del viejo sindicalismo ingresó ayer a Palacio Nacional para celebrar el último 1 de Mayo con el Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien presumió sus logros a favor de la clase trabajadora, en especial, la democracia por la que atraviesan los distintos gremios en el País y el nuevo fondo de pensiones.
Algunos viejos dirigentes salpicados de denuncias por enriquecimiento ilícito, venta de plazas, fraudes y otros delitos, ocuparon un sitio en el Salón Tesorería por invitación del Mandatario a una comida.
Los líderes, que lo han sido de reelección en reelección, atendieron al agasajo ahora bajo el velo morenista.
Lo hizo el priista Víctor Flores, quien con más de 29 años al frente del gremio ferrocarrilero va por otros seis más, aun con las reformas para alentar la democracia en la vida interna de los sindicatos con elecciones libres y secretas.
También figuró el priista Joel Ayala Almeida, quien desde 1998 encabeza la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).
El ex diputado federal por el PRI, Ricardo Aldana, integrante de la cúpula del sindicato petrolero por lo menos desde 2000 y quien fue mano derecha del ex líder de ese gremio Carlos Romero Deschamps, ocupó la secretaría general de la organización en febrero de 2022 bajo un racimo de señalamientos.
«Ya tenemos candidata, es Claudia», afirmó el dirigente del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM) a su llegada a Palacio Nacional.
«¡Escondan su carteraaa!», se escuchó entre la aglomeración de la calle de Correo Mayor, por donde ingresaron los líderes veteranos.
En la mesa principal, junto al Presidente, estuvo Napoleón Gómez Urrutia, líder desde hace 22 años de una ala de mineros en el país.
Otro invitado del sindicalismo de la vieja guardia fue Francisco Hernández Juárez, quien encabeza el gremio de telefonistas desde 1976, además de Martín Esparza, que lidera el Sindicato Mexicano de Electricistas desde 2005.
Quienes presumen ser parte del nuevo sindicalismo, como el ex cetemista Pedro Haces, ahora líder de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM), competencia de la CTM y la CROC, también fue anotado en la lista, igual que el Sindicato Nacional de Trabajadores y Trabajadoras del Hogar, gremio que surgió en 2015.
«Hemos revertido las tendencias antiobreras que caracterizaron al régimen neoliberal y entreguista. Aquí abro un paréntesis para hacer un reconocimiento a los trabajadores petroleros, a los trabajadores de la industria eléctrica que nos han ayudado a rescatar a Pemex y a la Comisión Federal de Electricidad», les dijo el Presidente.
«Juntos hemos hecho historia, todas y todos debemos compartir la inmensa satisfacción de otorgar, que otorga el decir, como la protesta de los yaquis: misión cumplida, promesa cumplida», remató el Presidente en la ceremonia.