Érika Hernández
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Los partidos políticos presionaron y el Instituto Nacional Electoral (INE) cedió para suavizar el tercer debate presidencial descartando el formato cara a cara.
El último debate presidencial, programado para el domingo 19 de mayo, consideraba un segmento donde los tres aspirantes se realizaban preguntas entre ellos, sin la intervención de los moderadores, y en donde estaban obligados a responder.
Durante la sesión de la Comisión de Debates del INE, representantes de Claudia Sheinbaum (Morena-PT-PVEM), Xóchitl Gálvez (PAN-PRI-PRD) y Jorge Álvarez Máynez (MC) coincidieron en que las candidatas se enfrascarían en una confrontación, dejando fuera al emecista.
Aunque se consideraba que ese formato convenía a Xóchitl Gálvez, su representante, Max Cortázar, respaldo la propuesta de Morena de eliminar el cara a cara.
«No tiene sentido», planteó el panista, «son preguntas cruzadas, donde no tienes la palabra y luego sí la tienes, luego se mete un tercero cuando están discutiendo entre dos».
El último encuentro se realizará en el Centro Cultural Tlaltelolco y se debatirá sobre política social, inseguridad y crimen organizado, migración y política exterior, así como democracia, pluralismo y división de poderes.
Los consejeros electorales ofrecieron que se evitarán fallas técnicas, como las del primero y segundo debates.