A pesar de las condiciones favorables para acceder al crédito productivo, la colocación de este instrumento apenas ha crecido un 7% con respecto a las cifras del 2020 y lejos de lo obtenido en el 2019, donde las empresas han aprendido a ser muy cautelosas y a endeudarse si verdaderamente lo requieren sus procesos de producción, informó ayer el director del CIDE, Alberto Aldape Barrios.

Aguascalientes y todo México se encuentra lejos de lo que sucede actualmente en Estados Unidos que mantiene su tasa de referencia (FED) a niveles de 0.25%, a fin de alentar el consumo, la producción y la construcción vía crédito de sus ciudadanos y empresas, como una estrategia de mejorar el crecimiento económico.

El director del Centro de Investigación y Desarrollo Empresarial sostuvo que México no puede avanzar en una estrategia de esa índole a causa de la alta inflación vigente en el país, y esto impide que bajen más las tasas de interés, no obstante que en los últimos meses han estado en niveles competitivos.

Alberto Aldape Barrios recalcó que la inflación es real en México a causa de la alta demanda de algunos productos o bien por la baja oferta de otros. Por un lado el cemento, el acero, el cobre están teniendo una alta demanda en EUA y no le alcanza a su producción, motivo por el cual suben los precios.

Otro ejemplo es la pérdida de cosechas en Sinaloa y Nayarit, a causa de los ciclones, y suben los precios de algunos productos agrícolas. Si sube el maíz forrajero, aumenta el precio de la carne, porque el ganado se alimenta de ese insumo.

Al subir las tasas de interés de referencia, se incrementan a su vez las tasas de crédito, pero el tema es que el empresario debe evaluar sus costos, para que sus precios hacia el mercado sean adecuados y le generen utilidades, es decir hay que cuidar no caer en cartera vencida.

Agregó que tras los años 2019 y 2020, las empresas que sobrevivieron tienen más controlado sus costos y buscan no solicitar créditos, aunque existe la posibilidad de acceder a ellos tanto en la banca comercial como en esquemas de Gobierno e instituciones financieras no bancarias.

“En este momento, los empresarios aprovechan el crédito para realmente beneficiarse con oportunidades de negocio y para la renovación de su tecnología para disminuir costos y mantenerse operando dentro del mercado”, puntualizó.