Mientras esperaba ser atendido, un joven murió en el interior de un consultorio clínico de manera repentina, al grado de que en un principio se llegó a rumorar que su deceso había sido causado por el COVID-19, lo que provocó que tanto el personal médico como pacientes que había en el lugar, tuvieran que ser evacuados de inmediato.
Sin embargo, posteriormente se determinó que la muerte de este joven fue a consecuencia de una cirrosis.
Quien murió de manera repentina fue un joven identificado como Miguel Ángel, de 25 años.
Los hechos se registraron el pasado jueves a las 11:00 de la mañana, en el Laboratorio y Clínica “Salud Digna”, que se ubica en la calle Rivero y Gutiérrez y casi esquina con la calle Victoria, en la Zona Centro.
Hasta ese lugar llegaron policías preventivos y policías viales, quienes fueron informados que en uno de los consultorios se encontraba muerto un joven que minutos antes había llegado para ser sometido a unos estudios clínicos.
Posteriormente llegó una ambulancia del ISSEA, cuyos paramédicos determinaron que el joven había muerto de una cirrosis, descartándose una infección por el coronavirus.
Incluso, se informó que Miguel Ángel había estado internado en el Hospital Tercer Milenio por dicha enfermedad y el miércoles pasado había sido dado de alta.
Al lugar de los hechos acudió personal de la Dirección de Investigación Pericial y el agente del Ministerio Público de Hospitales, quien tras determinar que la muerte del joven fue por enfermedad, se autorizó que una funeraria se hiciera cargo del levantamiento del cadáver.