Las caries, las encías inflamadas; así como las infecciones de garganta, oído, gastrointestinales y de vías urinarias causan la mitad de los casos de urticaria, una enfermedad que se manifiesta en la piel con ronchas rojizas que provocan comezón, aseguró Nanette Alcántara Solís, jefa de Dermatología Pediátrica del Hospital General La Raza, del IMSS.

Los casos restantes de urticaria que atiende el Seguro Social pueden relacionarse con enfermedades de tipo reumatológico o autoinmunes, explicó en un comunicado.

La especialista indicó que el riesgo de desarrollar urticaria está latente en cualquier momento de la vida y esta enfermedad, que puede durar desde unos minutos hasta días, afecta a niños y niñas en igual proporción.

Detalló que de los pacientes con urticaria que atienden en el servicio de Urgencias, entre 16 y 20 por ciento son casos agudos, por lo que les brindan tratamientos curativos y medicamentos antihistamínicos, eficaces para controlar las ronchas originadas en cualquiera de los procesos infecciosos.

La dermatóloga subrayó que se puede prevenir la aparición de ronchas si los padres revisan los dientes de su hijos cada 6 meses o, al menos, una vez al año y si evitan automedicar.

Recomendó no rascar la lesión porque aumenta la comezón y el tamaño de la misma; acudir con un médico ante cualquier síntoma y, si se presenta un episodio agudo de urticaria que afecte también las vías respiratorias, visitar una clínica con servicio de Urgencias.

Para identificar el origen de la afección, a los pacientes se les realiza estudios de laboratorio, como biometría hemática, química sanguínea, examen general de orina, exudado faríngeo, exudado vaginal, entre otros, y los pacientes son enviados a tercer nivel de atención para continuar el protocolo de estudio en los servicios de alergias o reumatología.

Llevar una bitácora diaria de consumo de alimentos, expuso, ayudará a identificar si alguno provoca las ronchas. Aconsejó evitar, por lo menos durante un mes o el tiempo de vigilancia, uvas, fresas, chocolate, refrescos, mariscos, pescados, carne de cerdo, productos enlatados, así como nueces, cacahuates, pistaches, pepitas, piñones, almendras, semillas de calabaza, de melón y cualquiera otra que sea comestible, ya que pueden incrementar la aparición de ronchas.