El día de ayer en el marco de la solemnidad de Cristo Rey del Universo, recibieron la Orden del Presbiterio, Ignacio Bastida González, José Miguel Carrillo Ramos, Óscar Flores García, Ramiro Pérez Martínez y Édgar Emmanuel Trujillo Medina; la ceremonia tuvo lugar en el Seminario Diocesano y fue presidida por el Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Guadalajara, Héctor López Alvarado.

Por la contingencia sanitaria hubo acceso restringido, pero se transmitió por las redes sociales del Correo Diocesano y la página del seminario.

Durante la homilía el purpurado pidió a los nuevos sacerdotes ser conscientes de la nueva realidad en el mundo en el que vivimos, pues señaló que «estamos en un cambio de época, donde la cultura de la muerte se va abriendo camino en el desprecio por la vida, por ejemplo, en el aborto, la eutanasia y la tremenda violencia que vivimos a diario».

Luego, Monseñor destacó la iluminación de la realidad que da Jesús en el Evangelio al recordar que Jesús es Rey y no sólo de este mundo, sino del universo y apuntó que se debe pasar a actuar y caminar juntos para construir el Reino de Dios.

«De una manera muy particular seguirán construyendo el Reino de Dios contrarrestando la presencia del reino del mal, pero ahora en esta vocación específica a la que el Señor los ha llamado a ser sacerdotes en esta porción de su pueblo que peregrina en esta Diócesis de Aguascalientes», comentó el Obispo a los diáconos luego de haberse dirigido a cada uno por su nombre y les recordó que ser sacerdote es para siempre y exige serlo durante todo el día y todos los años de vida pastoral, por lo que dijo, deben dar el máximo y no el mínimo en el servicio a Dios y a su pueblo.

Los invitó a realizar con alegría el servicio del ministerio sacerdotal, unidos a Dios a través de la oración y buscando siempre la comunión del pueblo, asimismo pidió tener presente que el empeño más importante es la santidad, pues es algo a lo que están llamados todos los bautizados.

Finalizó exhortando a todos los fieles, sacerdotes, formadores y público en general a seguir orando por cada uno de los sacerdotes para que sean fieles al Señor y sigan dando testimonio de Él en el mundo aún con las condiciones más adversas.

Previo a la entrega de la estola y casulla, los seis jóvenes confirmaron su disposición al ministerio que van a ejercer, en la celebración eucarística.