Staff
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Con los bloqueos de ayer, microbuseros y camioneros no pudieron ablandar al Gobierno de la CDMX… y sólo consiguieron castigar más a sus propios usuarios.
Miles de capitalinos que se trasladan en transporte público padecieron con los tapones y la falta de opciones para desplazarse. Como Omar Antonio, un joven que con muletas tuvo que caminar casi 4 kilómetros desde Peñón Viejo hasta Guelatao para llegar a su cita en el Hospital Rubén Leñero. Rosaura Domínguez, su madre, lo acompañaba.
«A él lo tengo que llevar al médico a hacerle su chequeo y él viene mal, entonces le afecta mucho más porque ve la gente y como que también se desubica más», explicó la mujer.
Muchos automovilistas prefirieron no salir de casa para evitar los congestionamientos y el tráfico bajó a niveles que no se veían en un día laboral desde el confinamiento más duro por la pandemia en 2020.
Como lo habían anunciado, concesionarios de la Fuerza Amplia de Transportistas bloquearon desde las 07:00 horas 16 vialidades principales de la Ciudad en demanda de que se aumente 3 pesos la tarifa.
En algunos puntos, antimotines encapsularon a los manifestantes para evitar que marcharan y provocaran más congestionamientos. Los inconformes aceptaron primero liberar parcialmente las vías y, sin poder avanzar, terminaron retirándose antes de lo previsto.
Los representantes advirtieron que seguirán negociando, pero que si no hay avances… volverán a bloquear la próxima semana. Para las 14:00 horas, la circulación en todos los puntos se había reestablecido.
Primero con un mensaje y después en conferencia, la Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, aseguró que no cederá a la petición de alza en los pasajes.
«Es inaceptable», aseguró la Mandataria.

¡Participa con tu opinión!