Verónica Gascón
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-La mayor parte de los trabajadores sindicalizados ha visto decrecer su salario real en lo que va del año, lo que castiga su poder adquisitivo.
Casi desde abril de 2021 los salarios de los trabajadores afiliados a diversas centrales sindicales han presentado pérdidas en términos reales pese a los incrementos negociados, según datos de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos y de la Secretaría del Trabajo.
En enero y febrero pasados, los salarios negociados cayeron en promedio 1.40 y 0.31 por ciento real.
En marzo hubo una recuperación de 0.57 por ciento.
Por central, quienes han tenido menos pérdidas son los trabajadores afiliados a sindicatos de la CROC, pues aunque en marzo su salario subió 6.48 por ciento real se quedó por debajo de la inflación.
En tanto, los afiliados a la CTM registraron una pérdida de 0.15 por ciento real.
Los afiliados a sindicatos independientes del Congreso del Trabajo (SME, del IMSS, ASSA, ASPA, universitarios, entre otros) perdieron 0.22 por ciento en el mismo mes.
Durante los primeros tres meses del año, 356 mil 21 trabajadores han estado involucrados en revisiones salariales, de acuerdo con información de la Secretaría del Trabajo.
La razón por la cual se están dando estos resultados en las negociaciones salariales contractuales es por la elevada inflación, combinada con una mala situación económica en las empresas, señalaron expertos.
«Es un fenómeno complejo porque, por un lado, se tienen los parámetros que toman en consideración los sindicatos para hacer sus pliegos petitorios en cuanto al incremento salarial se refiere y uno de ellos es la inflación, que acumulada está alrededor de 8 por ciento.
«Sin embargo, por otro lado, las empresas no están en su mejor momento y es un escenario complicado», aseguró Germán de la Garza, socio líder de servicios laborales de Deloitte México.
En las negociaciones salariales existe la intención de los sindicatos de pactar un incremento a razón de la inflación, que es alta, pero las empresas no pueden garantizar dichos aumentos, explicó De la Garza.
Dada esta situación, agregó, muchos incrementos se están quedando por debajo del aumento inflacionario, lo cual se traduce en una pérdida del poder adquisitivo.
«En muchas empresas con las que he tenido interacción, el promedio del incremento en las revisiones salariales están alrededor de 7 por ciento, pero aun así se quedan debajo de la inflación acumulada», subrayó.
Según la consultora AON, este año se espera que el promedio de incremento para el personal sindicalizado sea de 6.4 por ciento a nivel nacional.

¡Participa con tu opinión!