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Agencia Reforma

San Luis Potosí, México.-En el caso de la niña Camila Roxana, quien fue declarada muerta dos veces por presunta negligencia médica, la Fiscalía General de San Luis Potosí abrió una indagatoria contra médicos estatales, pero también contra los particulares que la atendieron.

La Fiscalía detalló a Grupo REFORMA que no sólo se indaga al médico Horacio Mares Rentería, quien la recibió en el Hospital Básico Comunitario de Salinas de Hidalgo, perteneciente al Gobierno estatal, y donde la declararon muerta por primera vez la madrugada del jueves 18 de agosto.

Sino también, que en las indagatorias también apuntan a por lo menos otros dos médicos particulares que observaron a la menor, la cual fue dada de alta en el Hospital estatal tras un cuadro de diarrea, vómito y fiebre, y con la receta de paracetamol y suero.

«(Fiscalía) indaga sobre el actuar del personal del hospital básico a donde acudió la familia a solicitar la atención, así como de atención externa. Lo anterior con el fin de descartar o corroborar si hubo omisiones que llevaron a la pérdida de la vida de la bebé», especificó la institución ministerial.

«El Fiscal General, José Luis Ruiz Contreras, ordenó que se abriera una carpeta de investigación y se atendiera a la familia de la niña desde un inicio. La delegación de la FGE en Salinas continúa atendiendo a la familia, dando seguimiento a los actos de investigación por este asunto, además realizan peritajes e investigaciones respectivas, así como de entrevistas con los intervinientes en este caso».

La primera atención y «muerte» La madre de Camila, Mary Jane, viajó 50 kilómetros desde su comunidad La Herradura, en Villa de Ramos, hasta el hospital más cercano, el de Salinas de Hidalgo, porque un pediatra particular le aseguró que ahí atenderían bien a la menor.

En un lapso de 60 minutos, el pasado 17 de agosto la madre de Camila observó cómo en la primera atención sólo dos enfermeras atendieron a la niña de 3 años, pues el médico Mares Rentería sólo se dedicó a observar.

«Me la enredan en toallitas mojadas, me le están checando su pulso y temperatura, duramos ahí como una hora y me dicen tu bebé ya está mejor, ya te la puedes llevar, lo único que me dieron fue 30 gotitas de paracetamol, cada ocho horas, y dos sobrecitos de suero», relató.

Fue así como dieron de alta a Camila y Mary Jane decidió quedarse en Salinas, donde vive su suegra, pero al paso de las horas notó que las gotitas no solucionaron el malestar y los síntomas que su hija padecía, por lo que acudieron con otros dos médicos particulares, de los cuales el segundo la mandó de inmediato a urgencias.

«Me dijo que la llevara de vuelta al hospital y fue cuando la ingresé, ahora sí el doctor andaba queriéndole poner suero y oxígeno», dijo a Grupo REFORMA.

Entre las 21:00 y 22:00 horas del mismo 17 de agosto, la madre señaló que el oxígeno necesario para su hija no se puso a tiempo, debido a que no contaban con los insumos necesarios.

Al notar que Camila no era atendida correctamente, les exigió a los doctores un pase para ser atendida en la capital potosina, a 97.7 kilómetros de distancia y aproximadamente a 1 hora y media de camino.

Sin embargo, cuando estaban a punto de darle el esperado pase, una enfermera fue la que le informó que Camila ya había fallecido, y le entregaron durante la madrugada del jueves un certificado de defunción, con diagnóstico de diarrea aguda, deshidratación severa y shock hipovolémico.

¡Está viva Camila!…Y la segunda muerte Fue ese mismo jueves, ya durante la mañana y en la velación de la niña, que Mary Jane y su suegra se dieron cuenta que ésta todavía movía los ojos y el ataúd se empañó por la respiración, por lo cual llamaron a una enfermera y ésta les dijo que seguía viva al detectar signos vitales.

En el traslado en ambulancia hacia San Luis Potosí capital fue cuando, por segunda vez, les aseguraron que la niña había muerto, y en el segundo certificado se afirmó que murió por un edema cerebral, falla metabólica y deshidratación.

Otros médicos en zona de negligencia Además del médico Mares Rentería:

1. El director del Hospital de Salinas es Ángel Pérez Sáenz.
2. La titular de la tercera Jurisdicción Sanitaria estatal, Claudia Leticia Cerecero Castillo.