Con la celebración del cuarto domingo de Adviento comienza la cuenta regresiva para la celebración de la Navidad, por lo cual la Iglesia Católica, llamó a reflexionar sobre «la oscuridad provocada por el pecado que ciega al hombre y lo aleja de Dios», indicó el padre Rogelio Pedroza, vocero de la Diócesis local.

Este próximo domingo se deberá de encender la cuarta vela de color rosa o morada en algunos casos, considerada como la «Vela del Ángel», como símbolo de paz y con base en oraciones y penitencia mientras se espera el nacimiento de Jesús. Durante los últimos tres domingos, las familias creyentes han ido celebrando los días de Adviento, simbolizando la preparación sobre la llegada del niño Jesús y con ello celebrar la Navidad y el inicio del Nuevo Año Litúrgico católico.

El padre recordó que el Adviento se celebra en dos partes, las primeras dos semanas sirven para meditar sobre la venida final del Señor, cuando ocurra el fin del mundo; mientras que las dos siguientes sirven para reflexionar concretamente sobre el nacimiento de Jesús y su irrupción en la historia del hombre en Navidad.

Los elementos acordes al Adviento son la corona y las velas, además de las oraciones. Con respecto a las velas, cada una tiene diferentes colores que se relacionan con los domingos y se enciende una vela distinta en la corona. Pese a este orden popularmente conocido, otros creyentes prefieren usar tres velas de color morado y una rosada. Además, agregan una quinta vela de color blanco para el día de Navidad.

«Este domingo de adviento tiene también mucha importancia porque con ello ya estamos preparados para el nacimiento de Jesús. No debemos de perder el sentido natural de la Navidad, tenemos que estar juntos y en oración», expresó.

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