Al ser las casas de empeño una actividad esencial y fuente de financiamiento que permite a la población sin acceso a créditos obtener dinero inmediato para solventar necesidades económicas, es que la Profeco ha determinado lineamientos para su operación durante la contingencia sanitaria provocada por el COVID-19.
De acuerdo a la publicación del 4 de mayo del Diario Oficial de la Federación, los establecimientos de este giro podrán seguir abiertos sólo para la atención de empeño, refrendo y desempeño de las prendas, pero no para la enajenación de las mismas, “se podrán enajenar aquellas que se consideren fundamentales para el funcionamiento de otros sectores esenciales de la economía”.
Las prendas que podrán ser enajenadas son aquellas que sean esenciales para desarrollar actividades laborales y escolares en el hogar, como lo hacen infinidad de personas en estos tiempos, de ahí que han sido incluidas computadoras, laptops, tabletas electrónicas, impresoras, teléfonos celulares, pantallas; otras necesarias para casa como estufas, lavadoras, secadoras de ropa, refrigeradores, microondas o para el trabajo, taladros, martillos, roto martillos, entre otros.
Igualmente se advierte en el DOF que las casas de empeño no podrán aumentar injustificadamente los intereses, costos y comisiones en las operaciones de empeño con los consumidores por la contingencia sanitaria, esto de acuerdo al artículo 10 bis de la Ley Federal de Protección al Consumidor.