Noé García Gómez

Será la tercera vez que compitas por la Presidencia de la República, pero en esta ocasión lo harás desde tu propio partido, Morena. Un partido que mandaste construir a la medida. En las otras elecciones tenías que lidiar con personajes y líderes que buscaban “negociar” o al menos sacar raja política de tu capital electoral. Con ello, tenías que repartir recursos, estructuras y candidaturas, que a la postre en tus análisis siempre concluían dicho análisis“nos robaron” “hubo traidores adentro” en pocas palabras.

En esta ocasión, MORENA cumple todos tus caprichos, para bien y para mal. Tienes parte de razón en que la cúpula partidista del PRD ya no lucha por los ideales sociales y principios de la izquierda, ¿pero qué estás haciendo para convencer y acercar a las bases que no simpatizan con su dirigencia, pero ven un dique en MORENA por sus dirigentes locales que se Reservan el Derecho de Admisión, según sus interés políticos?

También veo que  no eres el mismo de las dos elecciones anteriores, aunque tu discurso es prácticamente el mismo, explotando la frustración de millones de mexicanos por las malas decisiones del actual gobierno. Ese discurso, no sé si lo sabes, desata pasiones; odio y amor, tanto para usted, como para tus rivales. No sé si dimensiones lo que sería gobernar una sociedad tan polarizada.

No eres el mismo, porque, ya diferencias a los sectores, no metes en el mismo saco a los empresarios, líderes sociales y/o opinión pública. Veo que tu acercamiento con el sector empresarial, y parte de la clase política te ha traído nuevos aliados, pero también se han subido a tu proyecto rémoras que pareciera les perdona sus pecados.

En este sentido veo como estás más abierto a escuchar a algunos especialista, para muestra está el grupo al que encargaste tu Proyecto de Nación 2018-2024 donde está el empresario Alfonso Romo, Claudia Sheinbaum, Adrián Rodríguez, de Educación, Laura Esquivel, y Esteban Moctezuma Barragán.

Pero también es de cuestionarte que sigas manteniendo a tu lado, corruptos, pocos éticos y vividores de la política, como el cuestionado ex secretario de Gobernación Manuel Bartlett Díaz, Bejarano o tu última adquisición Lino Korrodi.

No soy de los que creen que eres un peligro para México. Pero tu proyecto es ambivalente y bipolar, y eso deja muchas dudas. Además tienes más de 12 años en los primeros lugares por la presidencia, fluctuando entre el primero y segundo lugar de las preferencias. Eso implica una gran responsabilidad, que no solo debe quedar en la aspiración presidencial.

Tu declaración de “la presidencia o a la chingada” solo desnuda tu opresión, no es el resultado presidencial, pero si no eres presidente, (al día de hoy hay un 50% de posibilidades que no lo seas) es egoísta que dejes huérfano al movimiento que generaste, y más con la energía del que se alimenta, esa energía vital es el odio a los otros; lo responsable es que lo gobiernes. Que tu movimiento tiene que transitar a una opción política de influencia táctica en las decisiones del país. No oponerse a todo solo por diferenciarse de la actual clase política, sino establecer asuntos estratégicos donde puedas imponer agenda, legislativa y política.

El país necesita una izquierda sensible, seria, pensante, estratégica, que influya de manera fundamental en las decisiones del país, que sea la voz de los sin voz, que constantemente proyecte las enormes desigualdades; y que esto sea desde la presidencia de la república o desde una responsable oposición.

En síntesis Andrés Manuel, si en verdad quieres cambiar al país y te importa, tu proyecto de nación tiene que ser operado por cualquiera. No solo tú, tienes que tener la humildad de que algunas de tus propuestas pueden ser de utilidad para cualquiera que la sociedad le dé la oportunidad de gobernar.