En un mundo nihilistaDurante varios meses, varios actores se vieron inmiscuidos en las labores de cabildeo de la nueva Ley de Telecomunicaciones; senadores, diputados, secretarios de Estado, presidentes de partidos, periodistas e inclusive los propios dueños de las empresas que más y mayores intereses tenían en el sector de las telecomunicaciones <Televisa y América Móvil> se enfrascaron en una batalla. Sin embargo, esta batalla se convirtió en una batalla personal para el magnate Carlos Slim.

Al momento en que los asesores del señor Slim visualizaron los diferentes escenarios sobre la reforma, y como ésta afectaría los intereses de América Móvil <empresa de Carlos Slim de la cual forman parte Telcel y Telmex>, se dieron cuenta que se encontraban ante una debacle que afectaría las finanzas de forma catastrófica y que de igual forma no permitiría que el señor Slim entrara de lleno al terreno de la televisión, cosa que seguramente celebraría el señor Emilio Azcárraga <dueño de Televisa>.

Sin embargo, algo que no previó el señor Azcárraga es la capacidad del señor Slim para plantearse escenarios y llevar a cabo soluciones.

La Ley declaraba como agente económico preponderante a la empresa de Carlos Slim, esto le implica solo por cobros de interconexión <tasa cero> dejar de percibir ganancias por más de 17 mil millones de dólares, ante esta situación, el dueño de América Móvil, tomó una decisión digna de ser analizada por los alumnos de la Harvard Busines School en materia de estrategia, y quizás, una de las más importantes de su vida, ya que pone fin al monopolio que lo hizo ser el hombre más rico del mundo.

América Móvil anunció que vendería más del 50% de sus activos para dejar de ser “un agente económico preponderante”, esta decisión, no solo lo metió de nueva cuenta al juego de la televisión y evitó que perdiera una cantidad exorbitante en lo relativo a las tarifas de interconexión, además, logró que las acciones de América Móvil repuntaran más de 4% en las bolsas de México y Nueva York, y con esto logró de nueva cuenta posicionarse como el hombre más rico del mundo, según Forbes.

No cabe duda que Carlos Slim tomó esta batalla como personal, y para muestra basta con darse cuenta que dejó a un lado tener mayores ingresos, para adquirir un mayor peso político, que es lo que le dará el terreno de la televisión.

El dinero y la capacidad de Carlos Slim para hacer florecer los negocios, sin duda pondrá a temblar a más de uno de sus adversarios; además le dará una posición muy distinta ante los diferentes actores políticos, puesto que al momento que entre de lleno en el terreno de la televisión, empiece a generar contenidos de calidad y a difundirlos a través de medios masivos, su peso político, independientemente del económico, será mucho mayor; el poder político que le dé la televisión, sin duda será digno de respeto.

La capacidad de inversión, la infraestructura con la que cuenta, pone a Carlos Slim por arriba de sus rivales.

La competencia siempre será buena, esperemos y la reforma traiga consigo los mayores beneficios para los usuarios y las audiencias, quienes a final de cuenta son quienes pagan por los servicios.

Les agradezco su atención, y los espero de nueva cuenta la próxima semana.