Salvador Rodríguez López

Una vez más se comprueba que son simples volutas de humo las promesas de evitar aumentos a precios y tarifas de los productos y servicios básicos. Lo repite una y otra vez el ministro que oficia todos los días en Palacio Nacional, que no habrá más encarecimiento, pero la terca realidad es muy distinta, como lo demuestra el alza que registra el gas, de 11.6 pesos el cilindro, a lo que se suma el “ajuste” a las gasolinas, de 79 centavos por litro en promedio, lo que desencadena incrementos en diversos productos, por lo que automáticamente hace ilusorio la reciente mejoría del ingreso de los trabajadores.

Para disfrazar el procedimiento, el Gobierno Federal asegura que no son aumentos sino simples “acomodamientos” al índice inflacionario, lo que sea uno u otro pretexto, pero a final de cuentas el pueblo termina pagando más caro los artículos básicos.

El asesor financiero Gerardo Sánchez Herrera señaló que de febrero del año pasado a febrero de 2021 el incremento en el gas es de 29.23 pesos, lo cual se debe principalmente a que México importa un alto número de gas y al ser un derivado del petróleo, es algo que va concatenado. Es innegable, apuntó, que México depende de los mercados internacionales, por lo que al elevarse el precio del gas afecta la economía familiar y la única salida que hay para evitar un mayor desbalance “es que el Gobierno empiece a subsidiarlo” y más si se tiene en cuenta que el derivado del petróleo está actualmente muy caro en los mercados internacionales y a lo que se suma la paridad peso-dólar que oscila en los 21 pesos.

Por su parte, el presidente estatal de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canirac), Roberto Díaz Ruiz, dijo que ya se dio el primer “gasolinazo”, el que tanto prometía el presidente de la República que no se daría durante su administración. En lo que va del año se ha registrado un aumento de 79 centavos al litro de gasolina, lo que se verá reflejado en los costos del flete y que a su vez eleve los precios de los productos al consumidor, que a final de cuentas es el que carga con esta situación.

El nuevo precio a la gasolina entró en vigor en enero pasado, sin que hubiera un anuncio de por medio, por lo que hay inquietud de que en el curso del año se convierta en una tendencia y sin decir “agua va”, les fijen nuevos costos al combustible. Esto ha obligado a mantener las “antenas en alerta”, aunque existe la esperanza de que no haya más gasolinazos, lo que en el pasado afectó enormemente a la economía en general.

Para el asesor financiero Gerardo Sánchez, el alza al precio del gas causa un fuerte impacto en el gasto familiar, ya que actualmente el cilindro de 30 kilogramos oscila el precio de 725 pesos, por lo que hasta hace poco “una persona le echaba 500 pesos al tanque estacionario y le duraba un mes y ahora dura 20 días debido a estos incrementos”.

Ante una situación cada vez más difícil, consideró que hay quienes prefieren hacer el sacrificio e invertir 5 mil pesos en la compra de un calentador solar o igual en paneles solares que les permita cocinar en parrillas eléctricas, “es la solución más viable ante el alza desmedida de este hidrocarburo”, sostuvo.

Aunque el mandatario nacional se encargará de desmentir que existan los citados aumentos, lo cierto es que ahí están y resulta imposible ocultarlos entre la verborrea, porque esto lo resienten más los obreros, que ven cómo el incremento salarial que entró en vigor el 1 de enero se pulveriza a pasos acelerados.

COMO SANTO TOMÁS

Que ahora sí va el enlace ferroviario entre Guadalajara y Aguascalientes, asegura Manuel Alejandro González Martínez, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedec) del Gobierno Estatal, lo que ojalá sea una realidad, porque tantas veces se ha dicho que está a un tris de lograrse y luego vienen los imponderables que hacen dudar de su realización.

De acuerdo a los planes que presentó, las obras se iniciarán en 2022 y concluirán en 2024 con el estreno del derecho de vía del tramo de enlace, que corre de Encarnación de Díaz, Jal., a la ciudad de Guadalajara. Lo que hay ahora son los estudios de ingeniería de transporte, estimación de costos, modelos financieros de negocios y factibilidad ambiental y legal, lo que esperan concluir el próximo mes de abril.

El proyecto considera la inversión privada, contemplándose que generará diversos beneficios para las compañías locales y regionales, al impulsar decididamente la movilización de carga con costos logísticos y tiempos de traslado más competitivos, lo que fomentará las exportaciones y los vínculos de los sectores industriales de la zona, y además de abreviar el tiempo de circulación entre ambas ciudades, facilitará el movimiento de mercancía del Golfo de México al Océano Pacífico y viceversa.

El recorrido actual es de 487 kilómetros y con el nuevo trazo será de 188.1 kilómetros, aumentando la velocidad promedio de viaje de 23 a 56 kilómetros por hora, lo que significa que en lugar de 21 horas 17 minutos los trenes harán el trayecto en 3 horas 36 minutos.

La inversión prevista es de 14 mil millones de pesos, a lo que deberá agregarse la ampliación del trazo para pasar de 188.1 kilómetros 232 kilómetros de vías, de los cuales 42 kilómetros estarán en Aguascalientes y 190 en Jalisco.

El secretario de Desarrollo Económico afirmó que el proyecto data de 2015, lo que es inexacto, porque este espacio ha publicado desde marzo de 2012 el desarrollo de los propósitos que existen sobre el particular, principalmente el planteamiento que hicieron empresarios de Jalisco, que han sido los más interesados en llevar a cabo el enlace directo por ferrocarril entre Guadalajara y Aguascalientes. Argumentaron que el traslado de trenes de carga entre ambas ciudades se llega a atorar entre dos y tres días debido a que en el Bajío se encuentra el mayor tránsito que va hacia el norte del país y viceversa, a lo que se agregan dos empresas ferrocarrileras que operan en la región, lo cual genera que ante la falta de un enlace directo se use poco el puerto de Manzanillo.

En Lázaro Cárdenas se tiene una línea para salir hacia el norte del país, pero la falta de vía directa entre Guadalajara y Aguascalientes hace difícil que alguien acepte mover su mercancía con un rodeo tan grande que se realiza hasta Irapuato, cuando se puede hacer en línea recta.

De acuerdo a los estudios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), delegación Jalisco, en marzo de 2013 se informó que el tramo Encarnación de Díaz-El Castillo, que uniría a ambas ciudades, sería de 198 kilómetros, que además contemplaba obras adicionales, como la creación de libramientos en las dos localidades, con lo que podrán mantener una velocidad constante y no que actualmente, al entrar a la mancha urbana, deben reducir y esto alarga el tiempo de trayecto.

De 3 mil millones de pesos que se consideraba la inversión en 2013, al final podría costar cuatro veces más, conforme a lo estimado, por lo que si no se apuran continuará incrementándose.

DECISIÓN UNILATERAL

A casi un año que se difirió la Feria Nacional de San Marcos, y que luego sería cancelada, la empresa que vendió boletos para El Palenque fijó como límite el día de hoy para que los compradores recuperen lo que pagaron. Con un aviso que hizo público, fija el 5 de marzo como “última oportunidad” a los tenedores de las entradas para que obtengan su dinero, además impone como requisito que el reembolso se hará en tarjeta de crédito o débito que debe estar a nombre del mismo que realizó la compra. Aunque asegura que se ha distinguido de ser “una empresa seria, siempre preocupada por nuestro público”, los adquirientes tuvieron que recurrir a la demanda de apoyo ante las autoridades gubernamentales y legislativas para lograr el reintegro, además que se desconoce si en la entrega del dinero se agrega los intereses que se acumularon en todo este tiempo. Por cierto que la delegación de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) fue la gran ausente en este asunto, al igual que los diputados que se desgañitan por “defender” los intereses de la sociedad, pero que en esto brillaron por su ausencia.