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Agencia Reforma

NUEVA YORK, EU.- En un casino, en un campo de golf o en un bar de hotel ha sido donde los beisbolistas han roto los protocolos de seguridad sanitaria en este arranque de temporada de GL 2020.
Ahora, según fuentes de la prensa estadounidense, dos jugadores de los Cardenales decidieron acudir a un lugar de apuestas y otros más a jugar golf, aventuras que pudieron haber provocado un nuevo brote de positivos (13) a COVID-19 en la novena de San Luis y que dio pauta a que se aplazara la serie de cuatro juegos que arrancaban hoy ante los Tigres en Detroit.
Siete peloteros y otros seis miembros del staff del equipo de Missouri son los nuevos casos de coronavirus en la Gran Carpa, que se unen a los 17 contagios que sufrieron la semana pasada los Marlins de Miami y que obligó a cambiar de fecha sus series ante Orioles y Nacionales.
“Te quedas pensando lo rápido que algo como esto se propaga”, dijo el gerente de los Cardenales John Mozeliak.
Los Cardenales han estado en cuarentena desde el jueves 30 de julio en sus habitaciones de hotel en Milwaukee, donde se pospusieron sus partidos ante Cerveceros.
En tanto, los Marlins deben volver a la acción hoy en Baltimore, gracias a que no han tenido casos positivos en tres días.
Derek Jeter, CEO de la novena de Florida, defendió a sus peloteros a quienes se les acusó de haber salido de fiesta previo a su serie ante Filis, aunque aseguró que los jugadores relajaron sus medidas de seguridad y convivieron sin tapabocas y no guardaron su distancia social, lo que pudo haber provocado el brote en el equipo.

Los números
+ 13 POSITIVOS a COVID-19 tienen Cardenales de San Luis.
+ 17 CONTAGIADOS del nuevo coronavirus tuvieron los Marlins de Miami la semana pasada.