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Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara, fue detenido ayer por personal de la Marina y de la Policía Federal Ministerial en el Municipio de Choix, en Sinaloa.
Tras el operativo, 14 marinos que respaldaron la captura del capo fallecieron y uno resultó herido al caer el helicóptero de la Armada de México en el que viajaban.
El Presidente Andrés Manuel López Obrador informó anoche que van a investigar las causas de la caída de la aeronave.
«Me ha informado el Secretario de Marina, José Rafael Ojeda Durán, que se ordenará una investigación para conocer las causas del desplome del helicóptero en el que viajaban cuando estaban por aterrizar en Los Mochis, Sinaloa, luego de cumplir con la misión de respaldar a quienes ejecutaron la orden de aprehensión en contra de Rafael Caro Quintero», posteó AMLO en sus redes tras lamentar la muerte de los marinos.
Según un reporte de la Marina, Caro fue detenido sobre las 12:50 de ayer luego de ser descubierto por un can que lo olfateó oculto en un matorral. Conforme el reporte oficial Caro estaba solo, sin cómplices. No se reportaron otras detenciones en el operativo.
Desde fines de los años 70 y principios de los 80, Caro Quintero, Miguel Ángel Félix Gallardo y Ernesto Fonseca Carrillo, «Don Neto», encabezaron el último monopolio de las drogas que operó en territorio nacional.
El principio del fin de este imperio no fue el volumen industrial de su oferta de drogas, tampoco sus excesos de violencia, sino el crimen de Enrique «Kiki» Camarena, agente de la DEA.
En 1984, el agente descubrió el rancho El Búfalo, en Chihuahua, el mayor centro de producción, acopio y manufactura de mariguana en la historia. La DEA proporcionó su ubicación a las autoridades mexicanas y el 6 de noviembre, el Ejército intervino el lugar.
Meses después, Camarena y el piloto mexicano Alfredo Zavala fueron secuestrados en Guadalajara. Sus cuerpos fueron hallados con huellas de tortura el 5 de marzo de 1985 en Michoacán.
El capo fue detenido el 4 de abril de ese año en Costa Rica, deportado a México y condenado a 40 años de prisión.
Un pistolero de «Don Neto» declaró ante cortes estadounidenses que Caro estaba implicado en los homicidios de Camarena y Zavala. El testigo declaró que cuando el agente de la DEA ya estaba secuestrado, Caro y «Don Neto» se reunieron con Juan Arévalo Gardoqui, Secretario de la Defensa Nacional; Enrique Alvarez del Castillo, Gobernador de Jalisco, y con Manuel Bartlett, entonces titular de Gobernación y hoy titular de la CFE.
En agosto de 2013, y tras 28 años de reclusión, Caro Quintero abandonó la cárcel estatal de Puente Grande luego de que un tribunal federal estimara que debió ser juzgado en el fuero local y no en el federal.
Anoche, un convoy de la Marina se encargó del traslado del capo al penal federal del Altiplano.
Con información de Abel Barajas, Benito Jiménez y Claudia Guerrero