En acatamiento a lo dispuesto por el sector automotriz de Estados Unidos, la próxima reapertura de la industria en México tiene que ser con las máximas precauciones sanitarias, por lo que el líder sindical Rogelio Padilla de León tendrá que vigilar que se cumplan las normas en cada una de las empresas y en las líneas de producción.

Es de vital importancia que además de los instrumentos normales para el desempeño de su trabajo, el personal cuente con el equipo de protección para la salud y guarde la distancia entre sí, para que estén a salvo de un problema corporal.

Aunque hay quienes consideran que debería aplazarse la reanudación de labores en el ensamblado de automóviles y la proveeduría, en función que apenas se habrá pasado la cresta de la emergencia sanitaria, los trabajadores de las plantas de acoplado y las suministradoras están urgidos de regresar ya que les están pagando la mitad de su salario.

Desde que el presidente de EUA, Donald Trump, mencionó lo necesario de restablecer la labor en las automotrices de su país y que la proveeduría mexicana tenía que hacer lo propio para que exista continuidad, las compañías estadounidenses han mantenido una campaña para lograr ese objetivo que cada vez está más cerca de cristalizarse.

Tanto en el vecino país como en México la pandemia está vigente, pero de seguir la inactividad existe la posibilidad que se genere una catástrofe económica y es lo que ha  impulsado la exigencia del regreso a las labores.

En este punto es en donde Padilla de León y su equipo de colaboradores tendrán un papel fundamental desde ahora, de conocer directamente las medidas que tienen previstas las empresas y si cuentan con el equipo adecuado y suficiente de protección para la salud que utilizará cada uno de los operarios.

Además, una vez que se reabran las puertas habrá que vigilar que no exista algún desfase, para que los trabajadores puedan realizar su tarea con la plena confianza que no están expuestos a un problema físico.

Hacerlo no será poca cosa ya que de lo que realicen dependerá la salud de casi 40 mil trabajadores, que han mostrado amplia disposición de reanudar sus actividades, que por su parte tendrán que cumplir escrupulosamente con cada una de las indicaciones que les haga ya que de ello dependerá su lozanía.

Las firmas deberán cumplir con las especificaciones que dicte las autoridades de salud, principalmente que existan filtros sanitarios en las entradas, monitoreo durante los turnos y mantener el espacio entre cada trabajador, además de vigilar que los proveedores y prestadores de servicios tengan las mismas obligaciones

Para que la cadena sanitaria sea completa es indispensable que la totalidad de las personas que ingresen a las plantas atiendan puntualmente las especificaciones, de manera que ningún eslabón falle, sólo así podrá considerarse que no exista algún contagio, que se tenga presente que basta con que alguien presente algún síntoma o sea sospechoso de tener el coronavirus para que de inmediato se paralice la empresa, cuestión que nadie quiere y por lo mismo hay que trabajar de inmediato.

EXCESO DE ALCOHOL

En tiempos lejanos se decía que el diablo andaba suelto cuando ocurría un suceso que afectaba a la sociedad y que hoy, en pleno siglo veintiuno, tal parece que luzbel recorre el territorio estatal ya que no pasa un día en que no se registre un hecho violento, sea accidentes automovilísticos, agresiones intrafamiliares, pleito entre vecinos o alguien que le da por echar bala, en donde el común denominador es que los responsables andaban alcoholizados.

Pero aún más lamentable es que en alguno de estos hechos estén involucradas directamente mujeres, y no porque estén exentas de consumir bebidas espiritosas sino que son más prudentes a la hora de beber y de conducir, pero tal parece que eso ya pasó a segundo plano.

El director del Centro de Integración Juvenil en Aguascalientes (CIJA), Mario García Martínez, dijo que es “lamentable” el avance que presenta el consumo femenil de alcohol, donde una por cada dos varones lo hace; en el tabaco es prácticamente uno a uno y en sustancias psicoactivas legales e ilegales y marihuana es de una mujer por cada tres hombres.

Durante la actual cuarentena sanitaria que impuso el sector salud se han producido sucesos en que la mayoría de los conductores iban en estado de ebriedad, al igual que una mujer que se volcó presuntamente por el exceso de velocidad. Se suponía que todo mundo estaría resguardado en su hogar y si acaso consumía bebidas fuertes no habría problemas, pero todo indica que ya un tanto achispados les dio por salir y las consecuencias fueron en unos casos heridas graves pero en otros con resultados funestos.

Si bares, cantinas, cervecerías y los llamados antros están cerrados entonces los adictos se las ingenian para comprar las bebidas en centros comerciales o tiendas de conveniencia, lo que ha propiciado pleitos en los hogares, en donde la peor parte la ha llevado la mujer y los hijos, o que  ya alcoholizado se acuerde que el vecino lo miró feo y sale a buscarle pleito.

García Martínez subrayó que en el área de atención, tratamiento y rehabilitación del CIJA hay tres varones por una mujer y son ellas las que más se preocupan por erradicar la adicción, por lo que siguen el tratamiento hasta su recuperación, en cambio los hombres lo abandonan en cuanto perciben que han mejorado y creen que solos pueden vencer la propensión.

Fue muy preciso al citar que “en el consumo de alcohol, la proporción es de dos hombres por cada mujer, sin embargo, lo alarmante del asunto es que hace cuatro años la condición era de cuatro hombres por cada mujer, y ahora se ha reducido a la mitad, de seguir así en unos años más habrá un comportamiento similar entre los dos géneros”.

En el consumo de drogas también hay un aumento considerable, puesto que en la marihuana la mujer casi iguala a los varones y esto podría crecer si el Congreso de la Unión autoriza el uso lúdico que impulsan diversas organizaciones sociales y que ha encontrado eco en círculos políticos.

Respecto al tabaco hay una división entre los grupos, porque antes de los 40 años de edad son tres hombres por cada mujer, pero de los cuarenta en adelante la proporción es de 1.3 varones por cada mujer.

A nivel nacional hay preocupación por el alto consumo de alcohol en lo que va de la emergencia sanitaria, al señalar los especialistas que esto se debe a dos factores principalmente: el no entender que se está enfrentando una incidencia y al aburrimiento. El problema que hay es que en varias partes de la República se presentan evidencias de grupos de personas conviviendo afuera de las tiendas o hacen fiesta en plena calle, sin apegarse a alguna de las medidas sanitarias, lo que es un foco de infección que deberían combatir las autoridades locales.

En este tipo de actos no hay distingo de sexo ya que ellas y ellos consumen por igual bebidas alcohólicas.

La única vía para que no lo hagan es hacerles entender que el descanso obligado no son vacaciones y que al actuar de esa manera perjudican su imagen y los lleva a hacer actos que pueden resultar perjudiciales en su propia persona o de los demás.

PROFECO ¿A QUIEN PROTEGE?

Los padres de familia que tienen a sus hijos en escuelas particulares preguntan: La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ¿de qué lado está?, porque pese a la suspensión de clases han tenido que pagar el total de la colegiatura, servicio que incluye actividades deportivas, culturales y recreativas y que por obvias razones no reciben los alumnos. Ante la quejas el organismo se ha concretado a señalar que es un servicio que se aporta mediante un convenio que existe entre ambas partes, por lo que tienen que seguir pagando aún cuando sólo tengan clases académicas en línea, pero no las demás de la hoja curricular. Es tanto como viajar en un taxi y a las pocas cuadras el vehículo se descompone, pero el chofer exige que le paguen el servicio, o que sea irregular el suministro de agua o luz en el hogar pero sí se tiene que pagar el recibo completo.