A través del Programa Familias Fuertes, el DIF Estatal beneficia actualmente a 100 familias que atiende de comunidades marginadas de la ciudad capital como Los Arellano, Las Ladrilleras y Lomas de Nueva York, llevando pláticas y capacitaciones para de esta manera mejorar su calidad de vida.

Juana Mendoza Rodríguez, de 48 años de edad, es madre de familia, tiene 3 hijos y es habitante de la comunidad Los Arellano al sur de la ciudad. Ingresó a este programa hace dos meses, el cual le ha ayudado en muchos aspectos de su vida. “Yo siento que sí tengo cambios en mi vida, porque ya empecé a bajarle a la voz, a no gritar para no fomentar la violencia y ello ha ayudado a mis hijos a tranquilizarse y a que no haya violencia, sino buscar las formas de resolver las problemáticas que se presentan”.

Detalló que semanalmente acude personal del DIF Estatal los días martes, miércoles y en ocasiones los jueves o viernes para llevarles pláticas en horario de 11 a 12 del día. “Aquí en Los Arellano estamos 68 familias. Vienen a darnos pláticas de psicología, así como clases de danza; acuden de la Cruz Roja para hablar de primeros auxilios; de Tecnologías Domésticas para hacer cloro, jabones, o shampoo; y también vienen de la PGR para hablarnos de seguridad. Estamos muy agradecidos porque sí estábamos abandonados, pero con esto que nos ha llegado, entre vecinos nos estamos familiarizando y apoyando entre sí”.

Cabe señalar que el Programa de Familias Fuertes tiene el objetivo de atender las zonas de la entidad con más altos índices de problemática social y de necesidades, el cual arrancó en octubre del año pasado en las colonias La Soledad y San Ignacio. Además, cuentan con el apoyo multidisciplinario de instituciones como la Policía Estatal, Policía Federal, la PGR, Profeco, el ICA, el ISSEA, la Cruz Roja, el Centro de Justicia para la Mujer, la Procuraduría de Protección de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes del DIF, así como de sus programa denominados: Juntos por la Vida y Prevención del Trabajo Infantil, con pláticas con duración de tres meses que puedan aplicarse dentro de las familias.