Renata Tarragona
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.-El valor de mercado del cannabis para uso industrial y medicinal en México se calcula entre 230 y 250 millones de dólares, lo cual representa una gran oportunidad de negocio y recuperación económica, según expertos del ramo.
Tras las elecciones intermedias en el País, los representantes de la industria esperan que se retome a la brevedad la discusión sobre la regulación de la planta, que ya se había iniciado en la Cámara de Diputados y que se espera llegue a una resolución para finales de año.
“La industria puede representar más o menos alrededor de unos 45 mil empleos en el primer año, que tienen que ver con el equipamiento, desarrollo de invernaderos, tecnologías, seguridad, servicios, logística, desarrollo de cultivos en términos de investigación, extracción de esencias, aceites, fibras”.
“Con un mercado que va a fluctuar entre los 230 a los 250 millones de dólares para usos medicinales e industriales y, básicamente, una derrama de inversiones de casi mil millones de dólares que contempla la compra de tierras, equipamiento de invernaderos, tecnología, formación profesional de gente, armar bodegas, laboratorios equipados”, aseguró Alfredo Paredes, director para Norteamérica de Juicy Land, empresa dedicada al cannabis.
En tanto que Tomas Rycek, director general de la firma checa Hemp Solution Europe, dijo que su empresa está en proceso de investigación a espera de comenzar a cultivar sus semillas certificadas con bajo nivel de THC, que es la sustancia psicoactiva, para producir y desarrollar productos de uso terapéutico.
Entre ellos está el cannabidiol (CBD), alimentos, suplementos alimenticios, cosméticos y fibra para bioplásticos y embalajes.
Dijo que el negocio del cáñamo ayudaría a México a repuntar económicamente por su gran potencial agrícola y las condiciones de clima y suelo favorables para la planta.
Por lo cual su empresa está en proceso de investigación a espera de comenzar a cultivar sus semillas certificadas con bajo nivel de THC, que es la sustancia psicoactiva, para la producción y desarrollo de productos de uso terapéutico como el cannabidiol (CBD), alimentos, suplementos alimenticios, cosméticos y fibra para bioplásticos y embalajes.
Ambos representantes enfatizaron que su principal enfoque es el uso medicinal e industrial del cultivo, el cual puede contribuir a mejores prácticas agrícolas, autosuficiencia alimentaria, recuperación económica pospandemia y a abrir paso hacia mercados internacionales.
Al margen del tema lúdico, los empresarios hacen un esfuerzo colectivo para defender el uso del cáñamo como un negocio con posibilidad de crecimiento y estabilidad, que significaría un beneficio para cualquiera, en especial en cuestiones de salud, avalados por solidez de la investigación científica, médica y metodológica de laboratorios e instituciones, concluyó Paredes.