La culpa no es del indio, sino del que lo hace compadre

Resulta fundamental comprender que nos encontramos a poco más de cuatro meses de vivir el proceso electoral más grande de nuestra historia moderna. Siendo que, todo cobra especial relevancia si verdaderamente dimensionamos que se elegirán a casi la mitad de los gobernadores del país, se renovarán casi 2000 alcaldías, se renovará por completo la Cámara de Diputados Federales y de igual manera, cerca de 1000 diputados en los distintos congresos locales serán electos como representantes populares.

Lo anterior, pone en evidencia la magnitud del proceso electoral y con ello, se vislumbra la posibilidad de que surja una auténtica oposición federal que pueda arrebatar las mayorías legislativas al partido en el poder que parece estar decidido a destrozar y no a transformar. Derivado de ello, los partidos políticos han comenzado sus procesos internos y la selección de candidatos; sin embargo, en esta ocasión he decidido dejar atrás los pormenores de los grupos políticos que al interior de los partidos han acaparado candidaturas, para comentar otro de los temas más controversiales, la selección de “famosos” como candidatos.

Bajo una práctica que parecía ya perder habitualidad, sorpresivamente casi la mayoría de los partidos decidieron revivir esta deleznable situación en la que pretenden conservar registros u obtener mayores recursos a través de la colocación de perfiles sin capacidad y/o experiencia legislativa o gubernamental. De ahí que veremos a actores y artistas, bloggers, clavadistas, comediantes, ex reinas de belleza y futbolistas, en boletas para gobernadores, presidentes municipales y diputados.

Como ciudadanos, deberíamos estar sumamente preocupados con los perfiles que pretenden imponer algunos partidos a nivel nacional; primeramente, ya que continúan desprestigiando la función pública y la labor legislativa que tanto ha decaído en los últimos años y, en segundo lugar, porque prefieren captar al electorado con una cara bonita en lugar de proponerles auténticos candidatos. Me gustaría dejar muy en claro, que no pretendo discriminar a nadie por su físico o su talento y todos tenemos el derecho constitucional a votar y ser votado; sin embargo, seguro estoy que el 98% de estos perfiles, pocos se encuentran preparados para asumir a cabalidad funciones gubernamentales.

Debemos de recordar, que la vía más fácil para ser candidato a un cargo de elección popular en nuestro país, es a través de un partido político ya que intentar una candidatura independiente ha resultado casi inalcanzable y generalmente este fenómeno se ha visto aparejado de circunstancias muy específicas dentro de las cuales también se requiere una gran cantidad de recursos.

Seguro estoy, en todos los partidos se pueden encontrar hombres y mujeres con un enorme sentido de responsabilidad, una alta capacidad y preparación académica, un cúmulo de experiencia legislativa o gubernamental y grandes deseos de transformar a este país. Razón por la cual, considero que no merecemos actrices legisladoras y mucho menos gobernadores ex futbolistas.

Por el bien de nuestro país, habrá que exigir a los partidos la postulación de buenos candidatos y dar seguimiento a las sorpresas que nos deparará este proceso electoral. Agradezco el favor de su lectura y les deseo un muy feliz fin de semana.

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