El Archivo Histórico del Estado (AHEA) es un bagaje de testimonios del devenir del Aguascalientes lejano, contemporáneo y actual. Entre el caudal de escritos y ahora en documentos digitales se encuentran historias de madres de familia que en el Siglo XVIII y aún en el XIX llevaban a sus hijos adolescentes a un taller de zapatería, carpintería o talabartería para que aprendieran el oficio y a cambio el patrón se comprometía a darle dos mudas de ropa al año y enseñarle el oficio y una vez que aprendieran lo contrataba como oficial, ya con un salario.

Esta forma que hoy es difícil de aceptar, permitía a las familias pobres que carecían de recursos para costearles la preparación académica a sus hijos, que se alejaran de malas compañías y al mismo tiempo se introdujeran al mundo del trabajo y con el tiempo fueran hombres de bien.

Las condiciones actuales son totalmente opuestas, al prohibir que un niño o un menor de 18 años trabaje, al argumentar los funcionarios de dependencias gubernamentales que su lugar está en la escuela, por lo que no sólo evitan que sea contratado, sino que si llegan a enterarse que en algún lugar le dieron acomodo no sólo obligan al patrón a que lo dé de baja sino que lo multan, llegándose el caso de exhibirlo como abusivo y acusándolo de explotador, sin que valgan explicaciones y que inclusive la familia aceptara la colocación.

Lo anterior provoca que muchos de los niños y jovencitos de hogares en pobreza extrema se dediquen a la vagancia, ya que en su casa no tienen para costearles los estudios, por lo que su vida se encarrila a las pandillas, en donde encuentran un grupo que los protege y les “enseña” a ser hombres, a no dejarse de los de otros barrios, a buscar la manera de allegarse los alimentos en términos fuera de toda legitimidad, lo que si son sorprendidos los lleva a la correccional, donde “aprenden” nuevas formas de hacerse de dinero y objetos.

Haciéndole segunda a Antonio Martínez Romo, jefe de la Policía Municipal capitalina, el director del Desarrollo Familiar, del DIF Estatal, Ernesto Ruiz Velasco de Lira, afirmó que los menores no deben trabajar, para ello hay brigadas que recorren cruceros, tianguis, ferias y lugares de exposiciones “para verificar que no haya niños trabajando, donde les exigimos la autorización por escrito de los papás o tutor”.

Para tener ubicados a quienes son sorprendidos en una actividad remunerativa, “levantamos una ficha con los datos del menor, de sus papás, su domicilio, algún contacto y si está estudiando o no, por lo que verificamos toda la información y también acudimos a las escuelas a concientizar a sus maestros para que les digan a los niños que no salgan a trabajar y tenemos un taller con unas pláticas de concientización”.

Desde el punto de vista de quien ha vivido del presupuesto desde muchos años le resulta imposible entender cómo es que hay pobreza en miles de hogares aguascalentenses, por lo que su misión no se orienta a conocer la situación en que están y de qué manera podría ayudarles a salir de ese trance, sino a que los hijos de esas familias no trabajen en los cruceros, lo que irremediablemente los hace candidatos a que en un futuro sean “ninis” o sean atrapados por bandas de delincuentes.

SOMNOLENCIA

El tiempo se agota y la directiva local del Partido Revolucionario Institucional (PRI) sigue esperando señales de “Alito”, pero el máximo dirigente nacional ocupa todo su tiempo en lograr mejores espacios en la Cámara de Diputados, donde recién se estrenó como parte de la minoría.

En tanto dos de los organismos que tienen mayor presencia en esta entidad, como son panistas y morenistas, avanzan hacia la nominación de quien será la o el candidato a la gubernatura y como tercero en discordia aparecen los emecistas, mientras que los priistas consideran que en lugar de trabajar por tener abanderado exclusivo, podría ir en alianza con los blanquiazules, lo que de concretarse dejaría un asterisco en la historia de este partido, que siempre tuvo sus propios candidatos al máximo cargo.

En tiempos idos decían los cronistas que daba “grima” ver cómo los adversarios trapeaban con los emblemas del que fuera un instituto invencible, algo que ocurre actualmente en el Congreso del Estado, donde de 27 diputados sólo una es del tricolor y a nivel senadurías y diputaciones federales las tiene bajo su total control Acción Nacional.

En teoría el PRI es el mejor estructurado, ya que por estatutos tiene una dirigencia y tres organismos (obrero, campesino y popular), así como de jóvenes y mujeres, pero en la práctica sólo existen unos encargados que fueron designados directamente por “Alito” Moreno, por lo que los tres sectores en que sustentaría su labor son de papel. Las elecciones de junio pasado fueron la mejor demostración de lo arrinconado que está.

En toda su historia jamás había tenido un solo diputado en el parlamento estatal y por lo que se percibe en la elección para gobernador podría presentar a alguien que actúe como candidato, sin embargo todo apunta a que irá de comparsa del PAN, tal como ha estado el PRD desde hace varios comicios.

El letargo en que está sumido el tricolor es tal que el edificio de López Mateos y Cosío luce desierto. Los liderazgos de colonias y comunidades rurales se han alejado ante la nula atención que reciben y si se ganaron las alcaldías de Pabellón de Arteaga y San Francisco de los Romo fue por los abanderados, no por el trabajo del comité estatal.

A estas alturas es difícil que se dé un cambio en el mando, porque además quien llegue tendría muy poco margen para hacer un buen papel en 2022, pero al menos quienes están deberían de esforzarse por dejar la poltrona y hacer algo de trabajo en campo.

En el deporte profesional el equipo débil sale al terreno con la etiqueta de perdedor y en ocasiones llega a dar el campanazo, por la sencilla razón que hubo amor propio de los jugadores, de negarse a ser complemento del espectáculo, en cambio el PRI está dispuesto a volver a hacer el mismo papelón que hace tres meses.

HACE MÉRITOS

El secretario de Finanzas del Municipio de Aguascalientes, Alfredo Martín Cervantes García, hace todo lo que está a su alcance por congraciarse con el próximo alcalde, ofreciendo que podría subir el predial el próximo año, lo que lógicamente puede ser bien visto por Leonardo Montañez, ya que esto le permitiría aumentar los ingresos, aunque hacerlo sería a costa de su propia imagen, porque si hay algo que le molesta a los ciudadanos es que les eleven los impuestos sin una razón valedera. El argumento del actual tesorero es que hay “muchos” que pagan sólo 20% de lo que deberían cubrir, lo que de ser verídico habría que aumentarle sólo a esos usuarios, pero no a todos. El funcionario tiene como opción asumir el cargo de regidor para el que fue electo, pero su intención es ser ratificado en el cargo que ostenta, lo que deja constancia que para algunos no le resulta atractiva la representación popular, por lo que prefieren un puesto público, como es el caso del actual director de CCAPAMA, que se negó a asumir la diputación que le correspondía y prefirió jugársela al lado de la jefa. Alfredo Martín Cervantes también dejó sobre la mesa del edil electo que cada año no se recaudan alrededor de 300 millones de pesos debido a los descuentos que se hacen, que aún cuando no mencionó que se cancelara o reduzca este concepto quedó la idea para que se analice. En las particularidades que presentó destaca que se revisarán los metros cuadrados de construcción, porque hay quienes pagan menos impuesto predial de acuerdo con el área en que está ubicada, por lo que se hacen estudios aéreos georeferenciados “para detectar las zona de oportunidad de ajuste de cobro del impuesto a la propiedad raíz”. Lo que sugiere el funcionario a la nueva administración –de la que espera ser parte-, es que en la Ley de Ingresos de 2022 se incluyan estas observaciones, tarea que debe asumir el Cabildo entrante para alcanzar la regularización “y acceder a mayores recursos propios”, puntualizó.