Eugenio Torres
Agencia Reforma

CIUDAD DE MÉXICO.- Es un problema de salud pública poco conocido. Sin embargo, las mujeres embarazadas con algún tipo de cáncer suman cada año en México entre 2 mil y 3 mil.
“Cuando escuchamos de este tema, todos nos sorprendemos de que esto existe y no sabemos que es posible tratarlo”, explica Valeria Benavides, quien hace dos años creó Fundación Padma para apoyar a mujeres embarazadas de escasos recursos que padecen esta enfermedad.
“Soy sobreviviente de cáncer de mama. Cree este espacio porque me di cuenta que en el proceso de vivir con cáncer hay muy poco acompañamiento de cosas que son importantes, además de la parte médica”, señala Benavides, quien padeció, por segunda ocasión, el cáncer cuando estaba en la búsqueda de tener un segundo bebé.
Los apoyos que brinda la Fundación van desde medicamentos, tratamientos y estudios especializados hasta pagar los traslados y estancias de las mujeres y sus familiares desde cualquier sitio del País a la única clínica pública especializada en tratar estos casos: CREHER (Clínica de Referencia de Enfermedades Hemato-Oncológicas durante el Embarazo), ubicada en el Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca.
“Se necesita visibilidad, se necesita estrategia en el sector salud, se necesita ayuda para tratar estos casos, porque difícilmente se ven de manera integral, y a la mayoría de las mujeres que enfrentan esta situación les sugieren el aborto antes que un tratamiento, y hoy hay posibilidades de que se puedan tratar para salvar su vida y la de sus bebés”, agrega.
La Fundación Padma hizo una primera alianza con la Clínica CREHER, ya que ahí, desde hace cinco años se trata el cáncer en embarazo de manera protocolizada, estructurada y avalada a nivel internacional.
“A través de esta alianza, coordinamos que todas las mujeres lleguen al Estado de México, donde está esta clínica, sin importar de que parte de la República sean. Este es uno de nuestros primeros programas de apoyo: la transportación.
“Por ejemplo, si tenemos una paciente en Chiapas, Baja California o Zacatecas, la ayudamos a que llegue al Estado de México para ser tratada”.
Otro programa es el de estancias temporales: las apoyan durante el tiempo que dure su tratamiento en el hospital o, cuando tienen que estar cerca del hospital, con el alojamiento de ellas y sus familiares.
En promedio, los tratamientos son de alrededor de seis meses y los apoyos se extienden incluso después de que nacen los bebés.
“Tenemos otros dos programas muy importantes de apoyo. Uno de ellos es el de estudios especializados, porque muchos de estos casos son tan complejos que, a pesar de estar en un hospital de alta especialidad, de pronto se requieren equipos o estudios con los que no cuentan en el hospital. Tenemos colaboraciones con laboratorios y con dueños de equipos muy especializados para apoyar la solicitud de este tipo de estudios.
“Y desde el año pasado estamos trabajando fuertemente en el programa de apoyo con medicamentos, sobre todo oncológicos. Hubo una gran escasez de medicamento oncológico desde hace poco más de un año. No sólo fue en relación a los que necesitan los niños, que es lo que se escuchó de manera mediática con mucha fuerza, en realidad todo el medicamento oncológico para todos está escaso”.
Otra de las tareas que ha emprendido la Fundación es impulsar una red de hospitales que atiendan a embarazadas con cáncer. Por lo pronto dieron los primeros pasos al respecto con el Centro Médico La Raza.
También desarrolló una guía general dirigida a doctores de diferentes hospitales que reciben este tipo de casos.

Sobreviviente
Valeria Benavides, quien estudió Relaciones Internacional en la UNAM y en su carrera profesional se especializó en Marketing, es sobreviviente de cáncer.
Hace cinco años lanzó un blog que lleva su nombre con el objetivo de ayudar a las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama a enfrentar la enfermedad.
En 2019, justo cuando estaba en la búsqueda de tener un segundo bebé, la enfermedad regresó y, al mismo tiempo, se enteró gracias a un médico de la clínica CREHER de las carencias con las que enfrentan las mujeres embarazadas esta enfermedad.
“Conectó mucho con mi historia personal, el trabajo que venía yo haciendo con mujeres, sobre todo con cáncer, y me resonó muchísimo el tema de cáncer y embarazo. Me sentí muy identificada. Me acerqué al hospital, me acerqué a la clínica, que está dentro de este hospital”, señala.
“Conocí al equipo, me pareció que era una causa que realmente necesitaba ayuda, que necesitaba de la creación, literal, de una fundación, justamente por ser un tema tan poco visto y tan poco considerado tanto en las políticas públicas como dentro de la sociedad”.
La organización no tiene ningún tipo de apoyo oficial. El 100 por ciento de lo que reciben es de la sociedad civil: personas que deciden mes a mes aportar, así como empresas y organizaciones.

¿Cuál es el problema?
Cada año se calcula que hay entre 2 mil y 3 mil casos de mujeres embarazadas con algún tipo de cáncer.

Actualmente no son parte de la agenda pública ni de salud del País.

Existen tres momentos en los que puede aparecer el cáncer durante el embarazo:
. Cuando la mujer ya diagnosticada con cáncer se embaraza.
. Aparece durante el embarazo.
. Durante el primer año después del nacimiento del bebé.

Donativos
www.fundacionpadma.org
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*Fuente: INCIP: International Network on Cancer, Infertility and Pregnancy.