En días pasados, se llevó acabo la reunión anual del Foro Económico Mundial, en el pequeño poblado de Davos, Suiza. Para este año, se esperaban temperaturas sumamente bajas. Se registraron heladas de hasta menos 17 grados centígrados, las cuales iban ad hoc con el entusiasmo presentado en la reunión.

Las ausencias de los principales líderes políticos, hacían parecer una reunión sin los alcances de encuentros pasados. Donald Trump, Theresa May, Emmanuel Macron y Xi Jinping cancelaron su asistencia, ante crisis particulares en cada uno de sus países.

A pesar de esto, durante los cuatro días de reuniones entre los más de 300 empresarios, inversionistas, autoridades y ejecutivos; podemos destacar un ligero optimismo, aunque muy cauteloso, sobre la economía mundial. Veamos.

El Fondo Monetario Internacional, instauró las pautas al reducir el crecimiento global a 3.5 por ciento. A pesar de esto, se considera una cifra bastante sólida. Sin embargo, los riesgos se encuentran al alza.

El riesgo de un posible desenlace negativo de la guerra comercial entre las dos mayores potencias del orbe, aún está latente en toda la economía global. Hasta que no se presente un cese a estas confrontaciones, la incertidumbre y la inestabilidad en los mercados continuará siendo pan de todos los días.

La crisis humanitaria en Venezuela, fue otro de los temas ampliamente abordados. Los principales líderes latinoamericanos, desconocieron las elecciones realizadas por el gobierno de Nicolás Maduro y reconocieron como presidente legítimo a Juan Guaidó; quien ha luchado contra el régimen actual por años. Con esto, el gobierno de Maduro se debilita considerablemente y esperemos sea sólo cuestión de tiempo para poder terminar con esta preocupante situación que vive el pueblo venezolano.

México y su brillante nuevo gobierno, es una de las pocas naciones a nivel mundial, que continúa reconociendo al gobierno actual, argumentado su postura de no intervención. Como si la no intervención, no significara intervención.

Otro tópico abordado ostensiblemente fue la globalización. La llamada Globalización 4.0, representa una nueva ola digital en la que los datos y servicios reemplazarán cada vez más a los bienes físicos. La coyuntura está en lograr que esta modernización, no acreciente las brechas de desigualdades entre los países, o inclusive dentro de los mismos, sino en que el beneficio se busque de manera más homogénea para poder elevar la calidad de vida.

Estos fueron algunos de los temas más abordados. Sin embargo, muchas de las reuniones tuvieron como centro, el cambio climático.

La mayoría de los líderes mundiales, consideraron que muchos de los riesgos para la economía global, están relacionados con el cambio climático. Algunos ambientalistas, marcan a estos como el camino a una catástrofe sin precedentes.

A pesar que se habían conseguido avances, gracias al Acuerdo de París, firmado en 2015. La salida comandada por el gobierno estadounidense, aunado a la posible evasiva del nuevo presidente brasileño, ponen en un severo riesgo la continuidad, con los resultados obtenidos hasta el momento.

Durante el foro, muchos empresarios expresaron el impacto que tendrían en sus compañías, que los fenómenos climatológicos continúen cambiando las actividades cotidianas de los seres humanos.

Manifiestan que la monitorización de estas adecuaciones, afectan severamente sus ingresos. Por ejemplo, los directivos de Disney, manifiestan la baja asistencia a sus atracciones turísticas por las agresivas olas de calor; para Coca-Cola la escasez de agua para la preparación de sus bebidas es un escenario cercano; para Visa, los conflictos armados y pandemias globales, derivados del calentamiento global, ocasionan que una menor cantidad de gente viaje.

De esta forma, vemos cómo los efectos del cambio climático resultan una enérgica restrictiva a la progresión económica e impiden el logro de un desarrollo sostenible ya que, debido a su carácter transversal, afectan a todos los sectores de la economía, siendo los más vulnerables, los más afectados. Según datos del Banco Mundial, el PIB global, pudiera contraerse en alrededor de 15 por ciento, si la temperatura aumenta en 2.5 grados.

Es tarea de todos, contribuir a un mejor futuro.

Referencias:

 @GmrMunoz