Cambian historia de Robin en “Una Muerte en la Familia”

CDMX.- La culpa es un elemento clave en la psicología de Batman: de niño, fue impotente ante el asesinato a sangre fría de sus padres en un callejón oscuro; y llevando máscara y capa, no pudo salvar a Jason Todd, el segundo Robin, muerto a manos del Guasón.
Bill Finger y Bob Kane idearon el primer suceso, en 1939, mientras que el segundo, aparecido en la icónica historieta “Una Muerte en la Familia”, de 1988, fue mera voluntad de los fans.
Se trató de una revolución en el mundo del cómic: llamando a un número o a otro, los lectores pudieron elegir si el Robin rebelde vivía o, como ocurrió, perecía brutalmente.
Treinta y dos años después, los fans vuelven a tener el control del destino del protegido de Batman, y de su mentor, como fichas de dominó, en Batman: Muerte en la Familia.
Producido, dirigido y escrito por Brandon Vietti, el filme animado interactivo (en su versión Blu-ray) revive el cómic pero como un sendero que se bifurca una y otra vez, para, así, responder a la pregunta: ¿qué hubiera pasado sí?
“Creo que en ese 1988 yo habría votado porque Jason viviera, y con esta película vemos qué habría pasado con esa elección. Quizás… no habría sido lo más humano.
“Para estar a merced del Guasón en un almacén abandonado, Jason toma una serie de malas decisiones. Allí, Guasón lo golpea con una palanca sin cansancio. ¿Cómo se vive después de algo así?”, medita Vietti.
Considerado como el título más ambicioso del universo animado de DC, Batman… mezcla los acontecimientos de “Una Muerte en la Familia” con “Bajo la Capucha Roja”, de 2005.
En esas páginas, Todd vuelve de la muerte, gracias al Pozo de Lázaro de Ra’s al Ghul, convertido en un antihéroe sádico, capaz de lo que Batman no: asesinar, sin pensarlo, a los criminales.
Porque, piensa, ¿qué sentido tiene atraparlos, encerrarlos y que vuelvan a escapar, aumentando cada vez más los daños colaterales?
“Al crear esta película, vamos más allá en cuanto a la relación Batman y Jason. El deber de este proyecto era explorar caminos más allá de los comics”, sostiene Vietti.
Horror superheroico
Vietti asegura que siempre imaginó este proyecto como algo sumamente violento: un filme de horror superheroico.
Así que la clasificación R (Restricted, sólo para adultos) le cayó como anillo al dedo a la producción, en cuyo elenco de voces destacan Bruce Greenwood (Batman), Vincent Martella (Jason Todd) y John DiMaggio (Guasón).
“Lo que le pasa Jason es horrible. Es brutalmente golpeado, abandonado por muerto, y regresa a la vida, pero retorcido, roto. Eso es horror.
“Es la historia del hijo de Batman volviendo de la tumba psicológicamente trastornado, como un asesino que cuestiona todo en lo que Batman cree. La clasificación nos ayudó”.
Eso sí, el creativo promete que hay balance a tanta oscuridad, pues temas como el corazón, la familia y la redención, así como el sanar, están ahí.
“La paternidad es un concepto muy importante para Batman. Fue una tragedia que perdiera a sus padres tan chico. Eso lo impactó hasta al tomar protegidos como Robin, como Dick Grayson y Jason Todd, bajo su ala, y entrenarlos como héroes.
“‘Bajo la Capucha Roja’ toca esos sentimientos de paternidad del héroe. La relación entre Batman y Robin, entre Bruce Wayne y Jason Todd, es una relación padre e hijo que se torna en algo horrible aquí”, subraya este hombre orquesta. (Mario Abner Colina/Agencia Reforma)