Leonardo González 
Agencia Reforma

Hace todavía unos años un diagnóstico de cáncer podía ser devastador, pues en general el padecimiento era relacionado inmediatamente con la muerte. Hoy el panorama para los pacientes es mucho más alentador.
Un reporte de la American Cancer Society indica que de 1991 al 2014 el número de muertes por este mal en Estados Unidos se redujo un 25 por ciento.
En cáncer de mama, por ejemplo, los índices de mortalidad se han reducido de manera muy considerable, señala Cynthia Villarreal, directora de oncología del Centro de Cáncer de Mama de Tec Salud.
“Hace 50 años la mitad de las pacientes con cáncer de mama fallecían por la enfermedad en los primeros cinco a diez años y ahora vemos que hasta el 90 por ciento de las pacientes pueden sobrevivir”, expresa Villarreal.
Pero, ¿qué ha ayudado a que el cáncer ya no sea una enfermedad tan mortífera como antes?

Un nuevo escenario
Con los avances en el tratamiento, como quimio y radioterapias más focalizadas, y una mayor conciencia que contribuye a una detección temprana, los pacientes de cualquier tipo de cáncer hoy tienen muchas más probabilidades de vencer la enfermedad, comenta Claudia Rodríguez, oncóloga del Centro de Especialidades Médicas.
“Era una enfermedad muy temida. La palabra cáncer se relacionaba con la muerte. Pero últimamente ha habido muchos avances tanto de diagnóstico oportuno como los tratamientos que tenemos disponibles”, dice.
“Todo esto permite una alta curabilidad”.
Con fármacos cada vez más específicos, nuevas tecnologías en radioterapias, que las hacen más especificas, y una mayor utilización de la genética y biología molecular, el tratamiento se ha vuelto más eficaz y efectivo, señala Rodríguez.
“Hay que temerle en la parte de que hay que detectarlo a tiempo, pero una vez que se diagnostica ya no es sinónimo de muerte”, agrega Villarreal.

Enfrentar la enfermedad
Para quien enfrenta el padecimiento, la vida seguramente cambiará, pero tras vencerlo puede cambiar para bien, señala Leticia Jaime, psicooncóloga e investigadora del Centro de Investigación y Desarrollo en Ciencias de la Salud de la UANL (CIDICS).
“El cáncer ya no tendría que significar muerte, sino cambio, un cambio de hábitos y de estilo de vida”, comenta Jaime.
“(Luchar contra el cáncer) engloba un proceso, que en psicología de la salud llamamos biopsicosocial, lo que quiere decir que la persona no sólo debe encaminarse hacia la salud física, sino también hacia su salud mental y emocional”.
Al enfrentar el cáncer, el significado que le da quien lo padece influye en cómo se afrontará, explica Melina Miaja, doctora en Psicología y responsable del área de Psicooncología de Tec Salud.
“Muchas (pacientes) veían el cáncer como crecimiento personal, había quien decía que el cáncer era igual que una bendición porque habían aprendido a revalorarse, se habían dado cuenta de que eran fuertes y que se habían unido más a su familia”.

Un antes y un después
El estudio “Significados dados al cáncer y su relación con respuestas psicológicas de duelo en personas tratadas por cáncer”, realizado por la UANL, que midió las percepciones de las personas antes y después de ser tratadas por cáncer, descubrió que durante el tratamiento oncológico, las personas cambiaron el significado de este mal por uno más positivo.
La investigación, realizada por Melina Miaja y José Moral de la Rubia, concluyó que los significados asociados al cáncer antes del diagnóstico son negativos, pero a medida que el tratamiento avanza, dominan las asociaciones positivas.
Y aunque aún falta un largo trecho en la lucha contra este mal que según la Organización Mundial de la Salud, es uno de los que cobra más vidas en el mundo, los avances médicos permiten que se le vaya ganando cada día más terreno.