Comerciantes del mercado Terán han reducido el volumen de frutas y verduras que ofrecen ante las altas temperaturas, que hacen que la fruta se pudra fácilmente.
Los comerciantes han tomado medidas drásticas ante las altas temperaturas que azotan la región. En un esfuerzo por minimizar pérdidas, han reducido el volumen de frutas y verduras que ofrecen a sus clientes.
Las altas temperaturas han acelerado el proceso de maduración y descomposición de los productos frescos, lo que ha llevado a los vendedores a limitar su inventario para evitar que las frutas y verduras se pudran antes de ser vendidas. Esta situación afecta tanto a los comerciantes como a los consumidores, quienes encuentran menos variedad y disponibilidad de productos frescos en sus visitas al mercado.
“Es una medida que hemos tenido que adoptar para evitar pérdidas mayores. Las frutas y verduras no resisten tanto tiempo con este calor”, comentó Juan Pérez, un comerciante de verduras con más de 20 años de experiencia en el Mercado Terán.
Los comerciantes están buscando alternativas para enfrentar este desafío, como la adquisición de equipos de refrigeración y el ajuste de horarios de venta para aprovechar las horas más frescas del día. Además, se están explorando acuerdos con proveedores para recibir productos en cantidades más pequeñas y con mayor frecuencia, asegurando así la frescura de los alimentos.