Empresas proveedoras de partes automotrices para ensambladoras nacionales y en el extranjero, han comenzado a recibir requerimientos para abastecer a aquellas plantas a partir del 18 de mayo entrante, no obstante es imposible adquirir el compromiso de momento, puesto que se desconoce si se autorizará la apertura de esta industria antes de esa fecha.
El presidente del Clúster Automotriz en la entidad, Cuitláhuac Pérez Cerros, refirió que empresas ensambladoras como Nissan, Mazda y Honda son las que tienen previsto empezar a operar a partir del 18 de mayo y su demanda es de suministros precisamente para que puedan trabajar.
Si bien el personal está ansioso por volver a trabajar dado que tienen requerimientos económicos, es preferente esperar los tiempos, pues “aunque quisiéramos arrancar antes, lo único que se provocaría sería elevar el nivel de inventarios, pues mientras no se autorice la activación de todo el sector desde la proveeduría hasta las armadoras, sólo nos llenaríamos de inventario y no sería posible entregar dichas partes a los clientes que abrirán el 18”.
La industria de Estados Unidos ya reinició operaciones paulatinas desde el pasado 4 de mayo y también han demandado ya insumos y autopartes para las empresas proveedoras nacionales, pero “no tenemos ninguna autorización y estamos con la esperanza de que se pueda trabajar, lamentablemente no hay otra alternativa por ahora”.
Si bien las empresas proveedoras de insumos automotrices de Aguascalientes no surten a la Unión Americana, sí tiene influencia en la producción de las tres marcas citadas instaladas en esta localidad y Guanajuato.
Pérez Cerros expresó que a esta industria se le ha reconocido como importante generadora de divisas y de empleos en la región, no obstante, no se le ha valorado en los hechos actuales; aún así la gran mayoría de este giro han sostenido a su plantilla laboral pagándoles un sueldo así sea de la mitad, pero “es frustrante pensar que tal vez haya empresas que no podrán subsistir”.
Lo que se tiene claro es que comprar un auto no es de primera necesidad y aunque se reactive el sector, la realidad es que los primeros meses la rentabilidad podría ser de cero, de ahí la urgencia de volver a trabajar y reactivar la economía en general.